¡Felíz Día Matronas Y Matrones!
La Matronería En Chile: Una Profesión Con Casi Dos Siglos De Historia Que Va Mucho Más Allá Del Parto
Desde la creación de la primera Escuela de Obstetricia en 1834, la matronería chilena ha evolucionado desde la atención profesional del parto hasta convertirse en una disciplina vinculada a la salud sexual y reproductiva, la prevención, la educación y el cuidado de las personas durante todo el ciclo vital.
Chile cuenta con una de las tradiciones más antiguas de formación profesional en matronería de América Latina. La carrera comenzó hace 192 años y actualmente contempla cinco años de formación universitaria, con competencias que abarcan desde el embarazo y nacimiento hasta la salud sexual y reproductiva. El Colegio de Matronas y Matrones de Chile, creado en 1962, representa actualmente a profesionales organizados en 20 consejos regionales y forma parte de la Confederación Internacional de Matronas.
Cada año, el 5 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Matrona, una fecha establecida en 1992 por la Confederación Internacional de Matronas (ICM) para reconocer la contribución de estos profesionales a la salud de las mujeres, recién nacidos, familias y comunidades.
En Chile, en tanto, la profesión tiene una fecha propia de conmemoración: el 31 de agosto se celebra el Día Nacional de la Matrona y del Matrón. Ambas fechas permiten poner en perspectiva una profesión que tiene una historia particularmente extensa en el país.
Para 2026, la conmemoración internacional adquiere además una dimensión global. La ICM escogió como lema “Un millón más de matronas”, alertando sobre una falta estimada de aproximadamente 980.000 profesionales en 181 países. La organización advierte que esta brecha dificulta el acceso de millones de personas a servicios esenciales de salud sexual, reproductiva, materna, neonatal, infantil y adolescente.
Una Historia Que Comenzó En 1834
Para comprender la importancia de la matronería en Chile es necesario retroceder hasta el siglo XIX.
Durante el período colonial y las primeras décadas de la República, los partos eran atendidos principalmente por mujeres que habían adquirido sus conocimientos mediante la experiencia y la transmisión de saberes entre generaciones. Eran conocidas como parteras, comadres o comadronas, entre otras denominaciones.
La situación sanitaria del Chile de comienzos del siglo XIX era compleja. Epidemias y enfermedades, entre ellas el cólera y la fiebre puerperal, afectaban a una población que presentaba importantes problemas de salud. En ese contexto comenzó a desarrollarse un proceso de profesionalización de la atención del parto.
El momento decisivo ocurrió el 16 de julio de 1834, cuando un decreto creó la primera Escuela de Obstetricia para Matronas, bajo la dirección del médico francés Lorenzo Sazié.
La institución funcionó inicialmente en la Casa de Expósitos de Santiago y recibió financiamiento estatal. El primer curso tuvo un carácter eminentemente práctico y las primeras estudiantes fueron sometidas posteriormente a evaluación para obtener la autorización correspondiente para ejercer.
La Universidad de Chile considera este acontecimiento como el origen de su actual carrera de Obstetricia y destaca que aquella escuela fue la primera de su tipo en el país.
¿Desde Cuándo Existe La Carrera De Obstetricia En Chile?
La respuesta es concreta: desde 1834.
Ese año se creó formalmente la primera Escuela de Obstetricia para la formación de matronas. Por lo tanto, en 2026 la carrera acumula 192 años de historia.
El primer curso estuvo integrado por 16 alumnas, quienes fueron examinadas en 1836. Entre ellas destacó Isidora Góngora, reconocida como una de las mejores estudiantes de aquella primera generación.
Con el paso de las décadas, la formación fue adquiriendo una estructura académica más compleja. En 1897 la carrera obtuvo carácter de profesión universitaria y posteriormente se fueron incorporando nuevos contenidos y exigencias.
En 1913, el Instituto de Puericultura fue incorporado a la carrera, que pasó a denominarse Escuela de Obstetricia y Puericultura para Matronas de la Universidad de Chile, reflejando una preocupación creciente por la atención tanto de la madre como del recién nacido.
En 1930, la formación se amplió a tres años e incorporó internado en maternidad. Durante esa etapa también se incorporaron asignaturas como bacteriología, farmacología, fisiología, patología, medicina social y ética.
La evolución continuó durante el siglo XX hasta llegar al modelo universitario actual, que contempla cinco años de formación y el otorgamiento del grado de Licenciado y el título profesional de Matrona o Matrón.
De La Atención Del Parto A La Salud Sexual Y Reproductiva
Uno de los principales cambios experimentados por la profesión ha sido la ampliación de su campo de acción.
La imagen tradicional de la matrona asociada exclusivamente a la atención del parto ya no representa la totalidad de sus competencias.
Actualmente, la matronería participa en distintas áreas de la salud sexual y reproductiva, acompañando a las personas durante diferentes etapas de la vida.
Entre sus funciones se encuentran la atención y seguimiento del embarazo, preparación para el parto, atención del puerperio y del recién nacido, regulación de la fecundidad, controles ginecológicos preventivos, atención durante el climaterio y educación en salud sexual y reproductiva.
El Ministerio de Salud contempla, dentro de las prestaciones de Atención Primaria, actividades realizadas por matronas como el control preconcepcional, control del puerperio y recién nacido, regulación de la fecundidad y control ginecológico preventivo.
Esto significa que su trabajo no comienza necesariamente con un embarazo ni termina después del nacimiento.
La profesión se encuentra vinculada con la promoción de la salud, prevención de enfermedades, educación, detección precoz y atención de problemas relacionados con la salud sexual y reproductiva. El propio Colegio de Matronas y Matrones de Chile sostiene que el ejercicio profesional comprende el acompañamiento durante todo el ciclo vital.
El Colegio De Matronas Y Matrones De Chile
La historia de la profesión también está ligada a su organización gremial.
El Colegio de Matronas y Matrones de Chile fue creado en 1962, en un período en que la profesión experimentaba importantes transformaciones y ampliaba progresivamente su participación en las políticas sanitarias del país.
La organización tiene entre sus objetivos representar y fortalecer el ejercicio profesional, además de participar en la discusión de políticas relacionadas con la salud sexual y reproductiva.
De acuerdo con información del propio gremio, actualmente cuenta con alrededor de 2.200 miembros activos distribuidos en 20 consejos regionales, con presencia desde Arica y Parinacota hasta Magallanes. También integra la Confederación Internacional de Matronas (ICM) y la Federación de Colegios Profesionales Universitarios de Chile.
La organización también mantiene una línea de trabajo vinculada a la investigación, formación y difusión profesional a través de publicaciones como la Revista Matronas, donde se abordan materias relacionadas con el desarrollo de la profesión, salud sexual y reproductiva, políticas públicas y desafíos sanitarios.
Una Profesión Que También Ha Participado En Grandes Cambios Sanitarios
La historia de la matronería chilena no puede separarse de algunos de los grandes cambios experimentados por la salud pública nacional.
Durante el siglo XX, las matronas y matrones fueron incorporándose a programas relacionados con la regulación de la fecundidad, planificación familiar, prevención de enfermedades, educación sexual y atención profesional del embarazo, parto y puerperio.
El Colegio de Matronas destaca, por ejemplo, la participación histórica de la profesión en la regulación de la fecundidad y la prevención del cáncer de la mujer durante la segunda mitad del siglo XX, además de la incorporación de la educación sexual como parte del quehacer profesional.
De esta manera, la profesión fue pasando de una formación inicialmente centrada en la asistencia del parto a una disciplina sanitaria mucho más amplia.
La evolución también ha sido académica. La Universidad de Chile describe el tránsito desde una formación inicialmente clínica hacia un programa que actualmente incorpora dimensiones científicas, clínicas, de gestión, educación e investigación.
¿Qué Hace Una Matrona O Un Matrón?
En términos generales, su trabajo comprende el acompañamiento y atención de las personas en materias relacionadas con la salud sexual y reproductiva y, particularmente, de la mujer o persona con capacidad de gestar durante las diferentes etapas del embarazo y el período posterior al nacimiento.
Entre las principales áreas de desempeño se encuentran:
- Control y seguimiento del embarazo.
- Preparación para el parto y nacimiento.
- Atención del parto dentro de sus competencias profesionales.
- Control del puerperio.
- Atención y seguimiento del recién nacido.
- Salud sexual y reproductiva.
- Regulación de la fecundidad y planificación familiar.
- Controles ginecológicos preventivos.
- Educación sexual.
- Prevención y pesquisa de determinadas patologías.
- Atención durante el climaterio.
- Promoción de la lactancia materna.
- Educación y orientación a las personas, familias y comunidades.
La atención también puede desarrollarse en distintos niveles del sistema sanitario, desde la Atención Primaria hasta hospitales y unidades especializadas.
El Valor De Una Profesión Que Acompaña El Ciclo Vital
La matronería chilena comenzó hace casi dos siglos en un contexto marcado por altas necesidades sanitarias y una elevada mortalidad asociada al embarazo y el parto.
Desde aquella primera escuela creada en 1834 hasta las actuales carreras universitarias, la profesión ha experimentado una profunda transformación.
Hoy, su campo de acción abarca mucho más que la atención de un nacimiento. Incluye prevención, educación, salud sexual y reproductiva, atención ginecológica, embarazo, parto, puerperio, recién nacido y acompañamiento durante distintas etapas de la vida.
En el Día Internacional de la Matrona, cada 5 de mayo, y en Chile cada 31 de agosto, la fecha permite reconocer esa trayectoria, pero también poner sobre la mesa los desafíos que enfrenta una profesión considerada esencial para los sistemas sanitarios.
Para la ICM, el desafío internacional de 2026 es precisamente aumentar la disponibilidad de estos profesionales: el mundo necesita cerca de un millón de matronas más para responder adecuadamente a las necesidades de salud de millones de personas.
En Chile, la historia iniciada en 1834 continúa escribiéndose. Y detrás de cada control, cada orientación, cada nacimiento y cada cuidado existe una profesión que pasó de ser un oficio transmitido entre generaciones a convertirse en una disciplina universitaria fundamental para la salud pública.
Fuente / Referencia:
- Universidad de Chile, Facultad de Medicina.
- Universidad de Chile, Departamento de Promoción de la Salud de la Mujer y el Recién Nacido.
- Biblioteca Nacional de Chile, Memoria Chilena.
- Ministerio de Salud de Chile.
- Colegio de Matronas y Matrones de Chile.
- Confederación Internacional de Matronas (ICM).
- Revista Chilena de Obstetricia y Ginecología.