La producción de tomate de la Región de Arica y Parinacota, especialmente del Valle de Azapa, se ha consolidado como un abastecedor estratégico del mercado chileno durante los meses de otoño e invierno. Los agricultores locales han impulsado nuevos destinos comerciales hacia Argentina, con envíos que superan los 8,5 millones de kilos y buscan mejorar la rentabilidad del sector hortícola regional.
El tomate ariqueño mantiene una posición relevante dentro de la agricultura del extremo norte del país gracias a las condiciones productivas de sus valles y a la incorporación de nuevas tecnologías agrícolas. La apertura del mercado argentino representa una oportunidad para reducir los efectos de la sobreproducción estacional y ampliar las alternativas comerciales para los productores de la zona.
La Región de Arica y Parinacota se ha transformado en uno de los principales polos productores de tomate en Chile, con cultivos concentrados principalmente en el Valle de Azapa.
Durante el periodo comprendido entre julio y septiembre, la producción regional cumple un rol fundamental en el abastecimiento del mercado nacional, llegando a centros de distribución ubicados en distintas zonas del país.
En paralelo, el sector agrícola regional ha fortalecido su presencia internacional mediante exportaciones hacia Argentina, donde los envíos de tomate fresco han permitido abrir nuevas oportunidades comerciales para los agricultores.
Tomate Ariqueño Cruza La Frontera Hacia Argentina
Los camiones con producción proveniente de Arica ingresan al territorio argentino a través de pasos fronterizos habilitados, entre ellos Los Libertadores, en la Región de Valparaíso, y Cardenal Samoré, en la Región de Los Lagos.
Desde esos puntos, el producto continúa su distribución hacia importantes centros de consumo trasandinos como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, además de otras provincias.
El crecimiento de estos envíos responde a la necesidad de diversificar los mercados de destino y generar mejores condiciones de comercialización para una actividad agrícola que enfrenta desafíos asociados a la estacionalidad y los precios internos.
Trabajo Público Y Privado Para Consolidar El Sector
El desarrollo del tomate ariqueño ha sido acompañado por distintas instituciones que trabajan para fortalecer la competitividad de los agricultores locales.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) cumple un rol relevante mediante controles fitosanitarios, inspecciones en origen y certificaciones necesarias para cumplir con los requisitos de los mercados internacionales.
Además, las barreras sanitarias estratégicas, como la ubicada en Cuya, permiten proteger el patrimonio agrícola regional y mantener estándares de calidad para la producción.
Por su parte, ProChile ha desarrollado acciones orientadas a fortalecer las capacidades comerciales de los productores, incluyendo actividades de vinculación con compradores internacionales y misiones comerciales.
Tecnología Para Producir En El Desierto
La agricultura del extremo norte ha incorporado herramientas tecnológicas que permiten mejorar el rendimiento y enfrentar las condiciones particulares del desierto.
Entre estas soluciones se encuentran las mallas antiáfidos, estructuras que protegen los cultivos del ingreso de insectos dañinos y permiten reducir el uso de productos químicos.
También destacan los invernaderos tecnológicos y las mallas de sombreado, sistemas que ayudan a controlar factores como la radiación solar, el viento y las temperaturas propias de la zona.
En materia hídrica, los agricultores han avanzado en el uso de riego por goteo, sensores de humedad y sistemas de fertirriego, tecnologías que permiten entregar agua y nutrientes de manera eficiente directamente a las plantas.
Innovación Para Mejorar La Producción
Otro de los avances implementados en los valles regionales corresponde al uso de plantas injertadas, que combinan raíces más resistentes con variedades comerciales de tomate.
Esta técnica permite mejorar la tolerancia frente a enfermedades del suelo y aumentar la vida productiva de los cultivos.
Asimismo, algunos productores han incorporado sistemas de cultivo con sustratos, como fibra de coco, junto con métodos de control biológico mediante organismos beneficiosos que ayudan a mantener el equilibrio sanitario de las plantas.
Nuevas Oportunidades Para La Agricultura Regional
El sector hortícola de Arica y Parinacota continúa buscando ampliar sus mercados y fortalecer su presencia comercial en países vecinos.
La estrategia apunta a que la producción regional no dependa exclusivamente del consumo interno, generando nuevas alternativas para los agricultores y aportando mayor estabilidad económica a la actividad.
Los próximos desafíos estarán vinculados a mantener la calidad del producto, fortalecer la logística de exportación y seguir incorporando innovación tecnológica en los valles productivos.
Fuente / Referencia:
- Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).
- ProChile.
- Ministerio de Agricultura.
- Gobierno Regional de Arica y Parinacota.
- Programas de fomento productivo hortícola regional.
- Antecedentes del sector agrícola del Valle de Azapa.
- @agronoma.carlaorellana