Un informe del ente fiscalizador advirtió deficiencias consideradas graves en el Cementerio Municipal de Calama, incluyendo la ausencia de autorización sanitaria vigente. El documento también apunta a procedimientos irregulares y problemas de control interno que abren flancos administrativos y, eventualmente, judiciales.
Entre las observaciones, se consigna que el recinto operaría sin el permiso sanitario correspondiente y que, además, se detectaron exhumaciones fuera de norma y la falta de una fosa común, elementos clave para el resguardo sanitario y la correcta administración del camposanto.
El reporte también describe un caso de exhumación realizada sin autorización de la autoridad sanitaria y sin registro en los sistemas internos del cementerio, situación calificada como “grave falta de control y cumplimiento normativo”. En la misma línea, se expone un traslado de restos efectuado sin la venia de la administración, respaldado por un correo donde se afirma que ocurrió “sin el consentimiento ni la autorización de la administración”.
Respecto de las respuestas institucionales, se indica que el municipio reconoció el hecho observado y explicó el mecanismo con que se debería tramitar, pero el informe mantiene la objeción por tratarse de una “situación consolidada”. Asimismo, el documento señala derivaciones a organismos competentes para los fines que correspondan.
En paralelo, en el debate local se han sumado cuestionamientos por eventuales inconsistencias en ingresos asociados al cementerio y por la necesidad de reforzar controles y trazabilidad en la gestión municipal, planteando críticas como “Esto no nace de una voluntad de transparencia del alcalde. Nace porque fiscalizamos, levantamos antecedentes y pedimos a Contraloría que investigara. La querella llega después, cuando el informe ya está sobre la mesa: eso es reacción tardía, no control”.
Finalmente, cabe recordar que la autorización sanitaria es el acto mediante el cual la SEREMI de Salud habilita el funcionamiento de recintos, verificando el cumplimiento de exigencias sanitarias, por lo que su ausencia puede derivar en exigencias correctivas y fiscalizaciones específicas.