Fundación Integra activó en la región el programa “Vacaciones en Mi Jardín”, una alternativa de cuidado y acompañamiento para niñas y niños mientras los establecimientos interrumpen su atención regular. La iniciativa busca dar tranquilidad a familias que trabajan, ofreciendo espacios seguros, con actividades recreativas y enfoque de buen trato.
El programa funciona en los jardines infantiles y salas cuna “Milagro de Amor” y “San Miguel de Azapa”, con cupos para 86 niñas y niños de niveles sala cuna y jardín infantil. Las jornadas se orientan a experiencias de juego y aprendizaje, en un ambiente de bienestar integral.
Desde Integra, el director regional Jorge Yáñez Castro valoró el sentido de la iniciativa: “Este programa garantiza a niños y niñas en edad inicial el poder tener un verano entretenido, en espacios seguros, donde fundamentalmente la idea es que vengan a jugar y pasarlo bien en sus vacaciones. Estamos atendiendo en dos establecimientos educativos para satisfacer las necesidades de las familias tanto de la ciudad como del valle”.
Apoderados también destacaron el alivio que representa contar con esta red de apoyo durante el receso estival. Miguel Ortega Pirela señaló: “Es un programa excelente, nos ayuda a nosotros los padres que somos trabajadores en el cuidado de nuestros hijos porque sentimos que están en un lugar seguro, protegido y en donde también aprenden”. En la misma línea, Karen Zamudio agregó: “Con el tema laboral durante el verano, es bien difícil encontrar a alguien que cuide a nuestros bebés cuando nos toca trabajar. Este es el tercer año que como familias somos parte del programa y mi hijo la pasa súper bien”.
El despliegue cobra especial relevancia en el valle, donde muchas familias se desempeñan en labores agrícolas. Susana Becerra Thon, jefa del Departamento de Cobertura de Integra, explicó: “De esta forma, se evita que lleven a los niños o niñas al trabajo mismo, con todos los riesgos que eso implica al estar cerca de canales de regadío o tener contacto con pesticidas u otros elementos nocivos”. Además, se contempla material didáctico, talleres, paseos y actividades recreativas, junto a alimentación y transporte para niñas y niños del valle de Azapa.