En el Centro Penitenciario Femenino de Arica, un grupo de mujeres que participa en el Centro de Tratamiento (CTA) “En busca de un nuevo camino” celebró importantes avances en su proceso de rehabilitación. Cinco internas pasaron a una nueva fase del programa y una de ellas logró egresar, luego de completar 15 meses de tratamiento continuo orientado a construir un proyecto de vida más sano y libre de consumo.
El CTA funciona al interior del recinto penal y se basa en la participación voluntaria de las mujeres privadas de libertad, quienes deciden someterse a un trabajo sostenido de cambio personal. El enfoque pone el acento en la disciplina, el fortalecimiento de la autoestima y el reconocimiento de que merecen una vida distinta, más digna e íntegra, abordando sus emociones, sentimientos, temores, anhelos y sueños.
La directora del Centro de Tratamiento, la funcionaria de Gendarmería y asistente social Javiera Tagle Checura, destacó el coraje de las usuarias del programa y valoró que se hayan atrevido a iniciar este proceso, que implica enfrentar sus historias y asumir el desafío de transformar sus vidas.
Estos avances se enmarcan en los esfuerzos institucionales por ofrecer herramientas reales de rehabilitación y reinserción social al interior del sistema penitenciario femenino, entendiendo que el trabajo terapéutico y el acompañamiento especializado son claves para que las mujeres puedan proyectarse fuera de la cárcel con nuevas oportunidades y hábitos de vida más saludables.