Chile se prepara para dar un salto histórico en materia espacial con la puesta en marcha del Centro Espacial Nacional (CEN), complejo desarrollado por la Fuerza Aérea de Chile (FACh) en la Ciudad Parque Bicentenario de Cerrillos. El recinto permitirá diseñar, construir, probar y operar satélites propios, además de procesar grandes volúmenes de datos desde el espacio, posicionando al país como un actor regional con capacidades tecnológicas autónomas.
El CEN contará con 5.800 m² de infraestructura destinada a la fabricación de satélites ópticos de observación terrestre, una sala de control de misión para monitorear y operar aparatos en órbita y un data center equipado con un supercomputador de 8 petabytes, capacidad equivalente a almacenar más de 2.600 millones de canciones. Desde allí se procesará información geoespacial clave para áreas como gestión de emergencias, agricultura, recursos hídricos, defensa y cambio climático.
El corazón tecnológico del complejo será su laboratorio de integración y pruebas de satélites, que incluye una sala limpia de 600 m² con certificación ISO 7, similar a las usadas en la industria farmacéutica y electrónica. Este espacio contará con filtración HEPA y estrictos protocolos de ingreso para evitar partículas que dañen los equipos. A ello se suman tres sistemas de ensayo clave:
- Tvac, cámara que somete a los satélites a cambios extremos de temperatura (de +150°C a –150°C), simulando el ambiente espacial.
- Shaker, equipo que reproduce vibraciones similares a las de un lanzamiento en cohete, para asegurar que ningún componente se desprenda.
- Sala EMI, diseñada para aislar interferencias electromagnéticas que puedan afectar los sistemas de observación y control.
El proyecto contempla además un Laboratorio de Ciencia de Datos y un Laboratorio de Investigación, Innovación, Emprendimiento y Promoción del Talento, orientados a formar capital humano avanzado, vincular al CEN con universidades y empresas, e impulsar startups ligadas al uso de información satelital y nuevas tecnologías espaciales. La idea es que el centro no solo sea una “fábrica de satélites”, sino también un polo de innovación.
Ubicado en Cerrillos, en pleno Gran Santiago, el Centro Espacial Nacional tendrá además un componente de divulgación científica: una vez inaugurado —lo que se proyecta para fines de 2025— se espera que pueda recibir visitas guiadas de colegios, universidades y público general, acercando el mundo aeroespacial a la ciudadanía.
Con el CEN, Chile busca consolidar una política espacial propia, capaz de diseñar, construir y operar una constelación de microsatélites sin depender totalmente de proveedores externos, reforzando la soberanía tecnológica y abriendo nuevas oportunidades para la ciencia, la defensa, la gestión del territorio y la economía basada en datos.