Gendarmes Denuncian Turnos De Hasta 50 Días En El Penal De Acha Y Alertan Sobrecarga Por Hacinamiento

Dirigentes de Gendarmería en Arica denunciaron que parte del personal del Complejo Penitenciario de Acha cumple jornadas de “encierro” de hasta 50 días, con ciclos de 4 horas de vigilancia por 4 de descanso dentro del recinto. La situación fue expuesta en terreno al senador José Miguel Durana —presidente de la Comisión de Seguridad Pública— durante una visita este miércoles 22 de octubre. El reclamo se vincula al hacinamiento: el penal fue diseñado para 1.200 personas y hoy bordearía o superaría los 2.300 internos, según cifras recientes.

En la reunión con más de un centenar de funcionarios, dirigentes de la ANFUP describieron condiciones laborales, alimentarias y psicosociales que consideran críticas. El suboficial Pedro Sandoval, dirigente provincial de ANFUP Arica y Parinacota, afirmó que la modalidad de garitas armadas está afectando la salud del personal por ciclos extensos de permanencia intramuros: “Las extenuantes jornadas de los vigilantes de garita, denominados guardias armadas provoca un deterioro en su salud mental y en su calidad de vida, porque mantienen rutinas de encierro de hasta 50 días de corrido trabajados, sin poder salir del recinto, en condiciones bastante precarias laborales, alimenticias y psicosocial”. La sobrepoblación —con internos de alta peligrosidad vinculados al crimen organizado— fue mencionada como factor que intensifica las cargas de trabajo.

El senador Durana lamentó la ausencia de autoridades sectoriales en una sesión de la comisión realizada en Arica el 9 de octubre y anunció acciones de control externo: “Existen múltiples y graves falencias por las que atraviesa Gendarmería, pero sus autoridades no dan la cara y permiten que sus trabajadores sigan cumpliendo sus funciones, en pésimas condiciones. Expondremos esta situación ante la Contraloría que es la que fiscaliza a las instituciones públicas”. En paralelo, medios locales y gremiales han reiterado el diagnóstico de hacinamiento histórico en Acha —con ocupación que bordea o supera el 190–200%— y la necesidad de aumentar dotación y medios tecnológicos.

Contexto Y Medidas En Evaluación

  • Capacidad vs. Población Penal. Informes y verificaciones independientes sitúan la población en torno a 2.300–2.500 personas, sobre los 1.200 cupos de diseño, lo que exige más personal y protocolos para turnos y descansos efectivos. Estadísticas públicas de Gendarmería confirman el alza sostenida de la población atendida en Arica durante 2025.
  • Gestión y Fiscalización. La Comisión de Seguridad Pública del Senado sesionó en Arica y tomó nota de la denuncia; se anticipan requerimientos a la Contraloría y oficios a Justicia y Gendarmería. A nivel regional, se reportaron allanamientos masivos y planes de reforzamiento operativo, en un marco de crisis carcelaria nacional.
  • Iniciativas Locales. En la agenda regional se incluyen proyectos de mejora de infraestructura y programas intrapenitenciarios (p. ej., iniciativas de reciclaje y reinserción), aunque los gremios advierten que no resuelven por sí solos el déficit de dotación ni el régimen de turnos.

Nota del editor: La denuncia sobre jornadas de “50 días de encierro” corresponde a testimonios gremiales levantados en la visita del 22 de octubre. Las cifras de población penal varían por corte mensual; se consignan rangos respaldados por estadísticas públicas recientes y prensa local. Autoridades sectoriales no han emitido, al cierre de esta nota, un nuevo protocolo de turnos para Acha.