La banda estadounidense confirmó este sábado la muerte de Sam Rivers, bajista y miembro fundador de Limp Bizkit, a los 48 años. La noticia fue dada a conocer por el propio grupo a través de una publicación en su cuenta oficial de Instagram, donde expresaron su tristeza por la partida de uno de sus miembros fundadores.
Según detalló la agrupación, Sam Rivers falleció durante la jornada del sábado, aunque la banda esperó hasta cerca de las 20:00 horas para hacerlo público. La familia del músico informó que su deceso se produjo tras una larga batalla contra el cáncer, sin entregar más antecedentes sobre el tipo de enfermedad ni las circunstancias exactas de su muerte, mientras colegas y seguidores multiplican homenajes.
Rivers había enfrentado graves problemas de salud durante los últimos años. En 2015, debió abandonar temporalmente Limp Bizkit debido a una enfermedad hepática que derivó en la necesidad de un trasplante de hígado, procedimiento que se realizó en 2017.
En el libro «Raising Hell: Backstage Tales From The Lives Of Metal Legends», del periodista Jon Wiederhorn, el propio bajista relató que su salida de la banda se debió a una grave dolencia hepática causada por el consumo excesivo de alcohol, lo que deterioró su salud hasta requerir el trasplante. Contó también que intentó mantenerse sobrio, aunque recaía con frecuencia antes de estabilizar su vida tras la cirugía.
En una entrevista concedida a Loudwire, Rivers reveló que los médicos le habían advertido que, si no dejaba de beber, “iba a morir”. Tras recibir el trasplante, aseguró que decidió cambiar radicalmente su estilo de vida, enfocándose en su recuperación y en la música, su verdadera pasión.
Durante el Festival Estéreo Picnic 2024, en Colombia, el bajista sorprendió al público luciendo una camiseta con el mensaje “Fuck cancer”, gesto que fue interpretado como una declaración pública de su lucha contra la enfermedad que finalmente terminó con su vida.
En su mensaje, el grupo despidió a su compañero con un texto que resume su aporte musical y humano: “Hoy perdimos a nuestro hermano. Sam no era solo nuestro bajista, era magia pura. El pulso debajo de cada canción, la calma en el caos, el alma en el sonido”. En la misma publicación añadieron: “Desde la primera nota que tocamos juntos, Sam aportó una luz y un ritmo irremplazables. Su talento era espontáneo, su presencia inolvidable, su corazón enorme. Compartimos tantos momentos —salvajes, tranquilos, hermosos— y cada uno de ellos significó más porque Sam estaba ahí. Era una persona única en la vida. Una verdadera leyenda de leyendas. Y su espíritu vivirá por siempre en cada ritmo, cada escenario, cada recuerdo”. Y concluyeron: “Te queremos, Sam. Te llevaremos siempre con nosotros. Descansa en paz, hermano. Tu música nunca terminará”.
Rivers, nacido en 1977 en Jacksonville (Florida), fue parte del núcleo que dio forma a Limp Bizkit a mediados de los 90, contribuyendo a éxitos que marcaron al nü-metal de fines de esa década y los 2000. En los últimos años, la banda mantuvo una intensa agenda de presentaciones, incluyendo festivales europeos en agosto de 2025. En Chile, su última visita fue en marzo de 2024 durante Lollapalooza. Sin duda el 2025 no da tregua ya que, de manera paralela, el mundo del rock también lamentó esta semana la muerte de Ace Frehley, guitarrista fundador de Kiss (74).