El Congreso aprobó una normativa que amplía a 20 años la vigencia de la cédula de identidad para personas mayores de 80 años y para mayores de 60 con dependencia severa acreditada por un centro de salud. La medida, ya publicada, rige dentro del territorio nacional y busca simplificar trámites y descongestionar el Registro Civil. Si el documento se usa como medio de viaje internacional, su vigencia se mantiene en 10 años desde la fecha de emisión.
De acuerdo con la nueva ley, el beneficio se orienta a grupos con mayores barreras de movilidad, reduciendo la frecuencia de renovación y facilitando la identificación en servicios públicos y privados. Para acceder, en el caso de personas de 60 a 79 años, se requiere certificación médica de dependencia severa; las personas de 80 años o más acceden por edad.
El cambio se alinea con políticas de apoyo a cuidadores y con herramientas ya existentes del Registro Civil —como atenciones domiciliarias en casos calificados—, y se enmarca en la modernización del sistema de identificación nacional. La autoridad recuerda que, aunque la cédula tendrá 20 años de vigencia para uso interno, quienes viajen al extranjero deberán renovar cada 10 años su documento de identidad si lo emplean como título de viaje.
La aplicación específica (requisitos de acreditación y canales de atención) se ajusta a los instructivos del Registro Civil vigentes tras la publicación en el Diario Oficial.