En la madrugada del viernes 15 de agosto, Gendarmería de Chile confirmó la fuga de tres internos desde el Complejo Penitenciario de Valparaíso, un hecho que encendió de inmediato las alarmas de seguridad en la región y activó un amplio operativo de búsqueda con apoyo policial.
De acuerdo con la información oficial, los reclusos contaron con ayuda externa para concretar la evasión. Según el comunicado emitido por la institución penitenciaria, “el escape se concretó mientras la población penal se encontraba en horario de encierro en sus respectivos módulos, ocasión en la cual el personal apostado en un puesto de vigilancia alerta que internos estarían ejecutando una fuga, constituyéndose personal de servicio de manera inmediata”.
El reporte agrega que fue en ese instante “cuando se percatan de la presencia de un cable de acero, mediante el cual concretaron su huida. Inmediatamente, se activaron todos los protocolos establecidos para este tipo de situaciones, procediendo a realizar el censo a la población penal”.
La institución precisó que, en paralelo, “se dio cuenta al Ministerio Público y se estableció la debida coordinación con las policías para activar la recaptura”. Asimismo, se instruyó un sumario administrativo para determinar posibles responsabilidades internas y esclarecer el modo en que se facilitó la fuga.
Los evadidos fueron identificados como Claudio Fornes Vicuña, Jairo González Miranda y Juan González Quezada. Este último es sindicado como el autor del asesinato del cabo de Carabineros David Florido Cisternas, ocurrido en 2022, crimen que en su momento generó gran conmoción nacional.
Actualmente, tanto la Policía de Investigaciones (PDI) como Carabineros trabajan de manera conjunta en las labores de rastreo, mientras autoridades regionales exigen respuestas frente a las falencias de seguridad que permitieron la huida de internos considerados de alta peligrosidad.