Un funcionario de la PDI en la frontera norte fue descubierto traficando ketamina desde Perú a Chile, aprovechándose de su cargo para eludir controles. La investigación interna de la propia institución reveló un patrón de actividad sospechosa que culminó en su arresto.

Un agente en la cuerda floja
Andrés Eduardo Quezada Hidalgo, un exfuncionario del Departamento de Migraciones de la PDI en el Complejo Fronterizo Chacalluta, ha sido formalizado por tráfico de ketamina. Los informes indican que el agente utilizaba su posición para mover la sustancia ilícita a través de la frontera chileno-peruana.
La investigación, liderada por el Departamento V de Asuntos Internos de la PDI, se inició en diciembre de 2024 tras detectar un comportamiento inusual. Quezada Hidalgo, de 42 años, fue visto en repetidas ocasiones en la zona fronteriza, incluso en sus días libres, y a menudo vestido con su uniforme, lo que levantó las sospechas de sus propios colegas.
Operaciones clandestinas al descubierto
A través de la revisión de cámaras de seguridad, los investigadores pudieron reconstruir el método de operación de Quezada. Las grabaciones mostraron cómo el 12 de diciembre de 2024, el agente se encontró en la frontera con una mujer que llegaba desde Perú. En un vehículo particular, la mujer realizaba la entrega de un bolso de mano, y luego, cada uno por su lado, se dirigían al complejo Chacalluta, donde ella pasaba los controles de rutina sin problemas.
El análisis de imágenes de semanas anteriores reveló que este mismo patrón se había repetido en al menos otras dos ocasiones, el 21 y 25 de noviembre de 2024, con los mismos protagonistas.
La trampa y la caída
A finales de diciembre, la PDI inició un seguimiento más exhaustivo. El 28 de diciembre y el 9 de enero de 2025, el mismo modus operandi se repitió, con Úrsula Durán Cepeda, una mujer de 31 años, cruzando la frontera y Quezada esperándola en el sector de buses del complejo Chacalluta.
El desenlace llegó el 14 de enero de 2025. Quezada pidió permiso para ausentarse de sus funciones, argumentando una cita médica. Sus colegas, sin embargo, ya sabían sus verdaderas intenciones y montaron un operativo de vigilancia discreta. Esa noche, el agente llegó al complejo fronterizo en un vehículo diferente.
Según el informe policial, Quezada ingresó de forma irregular al complejo y se reunió con la mujer. «El inspector I.M.C. informó que el vehículo marca Dodge, modelo Grand Caravan color verde (…) ingresó de forma irregular al Complejo Chacalluta, específicamente por el sector de entrada de camiones que realizan la salida de Chile, estacionándose en el sector norte dispuesto para vehículos que provienen del Perú. Del mismo modo indicó que a que, a eso de las 22:40 horas, llegó desde Tacna Úrsula Durán Cepeda en el vehículo con el cual había salido del país con anterioridad, estacionándose en las cercanías del automóvil antes señalado», se lee en el documento oficial.
Minutos después, cuando el agente se encontraba en su auto, fue controlado por sus propios compañeros. En los asientos traseros, encontraron una mochila con contenedores de un polvo blanco. La prueba de campo confirmó que se trataba de 1,2 kg de ketamina.
Simultáneamente, la PDI interceptó a Úrsula Durán, quien no llevaba la droga, pero sí más de $700.000 en efectivo y dos teléfonos celulares. Ambos fueron formalizados por tráfico de drogas.
Consecuencias legales y renuncia
Quezada Hidalgo renunció a su cargo en la PDI poco antes de su formalización y actualmente se encuentra en prisión preventiva en el Complejo Penitenciario de Arica. La mujer fue puesta en arresto domiciliario nocturno y se le prohibió salir del país.
La Policía de Investigaciones de Chile ha enfatizado que el caso fue descubierto «gracias a controles internos de la institución, específicamente del Departamento V de Asuntos Internos, quienes aún se encuentran investigando el hecho». La institución también confirmó que Quezada «presentó su renuncia voluntaria, dejando de ser un funcionario de la institución» tras su detención.
Por su parte, la defensa de Quezada ha manifestado que la investigación sigue en curso y que, «en resguardo del debido proceso, la declaración de nuestro representado se mantiene bajo reserva». El Consejo de Defensa del Estado (CDE) también se ha querellado en contra del exfuncionario.