La Defensoría Penal Pública de Arica y Parinacota realizó una agenda territorial en la precordillera para profundizar el diálogo con comunidades aymara y acercar el sistema de defensa a realidades locales. La iniciativa apuntó a fortalecer el acceso a la justicia con pertinencia cultural y una comunicación más clara en contextos comunitarios.
En Putre, el equipo impulsó un encuentro abierto para conversar sobre interculturalidad y los desafíos que aparecen cuando prácticas y costumbres ancestrales se relacionan con situaciones de carácter penal. La jornada fue encabezada por el abogado defensor y coordinador de la Oficina Aymara e Indígena, Gabriel Apaza Vásquez, junto a la facilitadora intercultural Inés Flores Huanca, enfatizando la escucha activa y la participación comunitaria como base para una defensa más cercana.
Durante el diálogo, las y los asistentes expusieron inquietudes y compartieron experiencias vinculadas a la aplicación de normativa penal en territorios con dinámicas propias, relevando la importancia de comprender el contexto cultural en cada caso. En esa línea, Apaza sostuvo: “estos espacios permiten comprender el contexto cultural de las comunidades y avanzar hacia una defensa penal que considere sus costumbres ancestrales, garantizando derechos y un trato respetuoso”.
La agenda continuó en Socoroma, donde se desarrolló un segundo intercambio para informar sobre el trabajo de la Defensoría en la región y reforzar la idea de una atención accesible y respetuosa de la diversidad territorial. En ese marco, Flores subrayó: “es importante dialogar en comunidad para acercar a las comunidades indígenas al proceso penal. La Defensoría, desarrolla acciones interculturales para favorecer la comunicación pertinente y asertiva en equipo”.