La Segunda Sala de la Corte de Apelaciones de La Serena dictó el pasado 6 de octubre una sentencia de reemplazo que modifica la condena de Francisco Novoa, condenado por el homicidio de Camila Rojas. La pena original de presidio perpetuo, dictada el 29 de julio, fue reducida a 35 años de cárcel.
El cambio se produjo luego de que la defensa de Novoa presentara un recurso de nulidad, el cual fue acogido parcialmente. La Corte reconoció que, si bien la autoría del homicidio está acreditada, la responsabilidad penal del acusado no justificaba la máxima sanción del sistema judicial. En su fallo, el tribunal destacó la colaboración de Novoa en el esclarecimiento de los hechos y su irreprochable conducta anterior, mientras que se mantuvo como agravante el hecho de que el crimen se cometió en el domicilio de la víctima.
El fallo detalla: “Favorecen al encartado las circunstancias atenuantes de la irreprochable conducta anterior y de la colaboración sustancial al esclarecimiento de los hechos, previstas en el numeral seis y nueve del artículo 11 del Código Penal, respectivamente y, le perjudica la agravante contemplada en el artículo doce numeral dieciocho del citado código. Al efectuar una compensación racional entre la atenuante de la irreprochable conducta anterior y la agravante de ejecutar el hecho en la morada del ofendido, se les asignará igual valor, subsistiendo una minorante de responsabilidad penal, la de la colaboración sustancial al esclarecimiento de los hechos”.
En cuanto al homicidio frustrado contra la hija de Camila, la Corte redujo la pena de 20 a 15 años de presidio mayor en su grado medio, conforme al artículo 51 del Código Penal. Según el fallo, esta determinación se basa en que el delito se encuentra en grado de frustración y considerando la gravedad del daño causado a la víctima sobreviviente.
Con la nueva condena de 35 años, Francisco Novoa podría acceder a beneficios penitenciarios en el futuro, dependiendo de su conducta y de los informes que emita Gendarmería.
El Caso
El crimen ocurrió el 3 de julio de 2024, cuando Camila Rojas dormía junto a su hija de 5 años. Novoa, su vecino, ingresó por la fuerza a la vivienda y la apuñaló 97 veces, causando su muerte en el lugar. La niña resultó con graves lesiones, pero sobrevivió.
Durante el proceso judicial, Novoa reconoció los hechos y relató su versión: “Sabía que había hecho algo, pero no sabía a quién. Llamé a mi señora o ella me llamó, le dije que me viniera a buscar, que había hecho algo malo. Me encontró mi cuñado, mi pareja y mi cuñada”.
La familia de la víctima aseguró que el acusado mostraba una obsesión por Camila, lo que incluía acosos y comportamientos perturbadores. Marcia Gallardo, abogada de la familia, afirmó: “Él habría acechado en varias ocasiones a la víctima, incluso cortándole el gas cuando se estaba bañando para que saliera en toalla a ver qué pasaba. Por eso sostenemos que se trata de un femicidio”.
Además, durante la investigación se descubrió que Novoa contaba con antecedentes por abuso sexual a otra mujer en La Ligua, reforzando la gravedad de su historial delictivo.
Denuncia
Si eres víctima o testigo de violencia hacia la mujer el fono de orientación dispuesto por el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) es el 1455.
El número se puede marcar tanto en teléfono fijo como en el celular y desde ahí brindan orientación para ayudar a víctimas de maltrato o te guían con los mecanismos para realizar una denuncia.