La tragedia ocurrida en la mina El Teniente, que dejó un saldo preliminar de un trabajador fallecido, nueve heridos y cinco desaparecidos, ha abierto un intenso debate sobre los protocolos de seguridad minera y la reacción ante señales previas al colapso.
Juan Guajardo, dirigente del Sindicato Interempresas de la Corporación Nacional del Cobre (Codelco), afirmó que el accidente “se pudo haber evitado”, asegurando que trabajadores con larga trayectoria ya habían detectado señales inusuales en el comportamiento del cerro.
“Nosotros avisamos a nuestros supervisores de las eventualidades que estaban sucediendo al interior del cerro, cómo se está comportando, y muchas veces los jefes, por x motivos, hacen vista gorda”, denunció el sindicalista.
Según sus palabras, los operarios más experimentados habían reportado sonidos, crujidos y movimientos que indicaban actividad subterránea anómala. En la jerga minera, estos fenómenos se conocen como “el cerro trabajando”, y suelen ser una advertencia de eventos inminentes como estallidos de roca o derrumbes.
“Los viejos avisaron con tiempo, con semanas, que el cerro está trabajando. El Teniente 7 siempre ha sido una zona riesgosa. Los que llevamos años en minería sabemos cuándo el cerro está crujiendo. Es una alerta, eso lo comunicamos a los supervisores”, agregó Guajardo, enfatizando que no es la primera vez que advertencias de este tipo no son debidamente consideradas.
¿Hubo Negligencia?
Las declaraciones del sindicalista apuntan a una posible falla en la cadena de mando. Cuando se le consultó si considera que hubo negligencia, Guajardo fue enfático:
“Puede ser, porque los mandos medios de repente hacen oídos sordos de los viejitos, los viejos tienen experiencia”, sostuvo, aludiendo al desprecio que muchas veces se da a la voz de los trabajadores de terreno frente a decisiones técnicas adoptadas desde la supervisión.
Frente a la especulación sobre si un temblor fue el detonante del accidente, Guajardo hizo una distinción clave:
“Se ha especulado mucho que aquí hubo un temblor, pero para que entendamos, los temblores en superficie son distintos a la sismicidad que hay dentro del cerro”, aclaró, dejando entrever que, más allá del movimiento telúrico, existieron señales claras de riesgo estructural.
Fiscalía Abre Investigación Por Cuasidelito De Homicidio
Desde el Ministerio Público, el fiscal regional de O’Higgins, Aquiles Cubillos, confirmó que se ha iniciado una indagatoria bajo la figura de cuasidelito de homicidio, con el objetivo de determinar si existieron responsabilidades directas por incumplimientos de normativas de seguridad dentro de la faena.
“Nos hemos apersonado acá en las oficinas de Codelco para levantar evidencias digitales y coordinar otras diligencias, como tomas de declaraciones e incautación de antecedentes”, explicó el persecutor.
Si bien una de las hipótesis iniciales apunta a un evento sísmico como causa del derrumbe, el fiscal precisó que esta no es la única línea investigativa.
“Lo que se nos dice es que este es un evento inusual, de una magnitud importante, que no se ha tenido nunca anteriormente en base a los registros que tiene Codelco”, declaró Cubillos.
Según información preliminar proporcionada por los técnicos de la minera estatal, el epicentro del sismo habría estado a unos 300 metros de la mina Andesita, lo que podría haber generado un efecto de amplificación subterránea en zonas debilitadas.
A pesar de la urgencia por realizar peritajes en el sitio del suceso, el fiscal explicó que las condiciones actuales no permiten el ingreso seguro a la mina, por lo que el acceso está postergado hasta que existan garantías estructurales.
“Se nos dice que podría durar varias horas, en estos momentos no están las condiciones para ingresar”, concluyó Cubillos.