Una fiscalización de Contraloría detectó contenedores liberados sin aforo, fallas en filtros destinados a identificar cargas de riesgo y deficiencias en la custodia de armas y municiones.
El informe también evidenció el uso de teléfonos personales y WhatsApp para compartir imágenes de escáneres, además de vulnerabilidades en sistemas informáticos utilizados por Aduanas. Contraloría ordenó instruir sumarios y exigió medidas para reforzar los controles tecnológicos y administrativos.
Una serie de deficiencias en los mecanismos utilizados por el Servicio Nacional de Aduanas para seleccionar, inspeccionar y fiscalizar mercancías quedaron expuestas tras una auditoría realizada por la Contraloría General de la República.
El Informe Final N° 599 examinó principalmente operaciones efectuadas durante 2024 y, en determinados hallazgos, antecedentes correspondientes a 2025. La revisión consideró los sistemas de Declaración de Ingreso, Selectividad y Denuncias, Cargos y Reclamos, además de los equipos destinados al escaneo de mercancías y las condiciones de seguridad informática de la institución.
Entre los principales riesgos identificados aparecen eventuales dificultades para detectar contrabando, armas, municiones, drogas, infracciones aduaneras y vulneraciones relacionadas con propiedad intelectual.
Cargas Seleccionadas Que Salieron Sin Ser Revisadas
Uno de los hallazgos más relevantes corresponde a 25 contenedores que abandonaron zonas primarias sin que se efectuara el aforo físico que había sido determinado por el sistema de selectividad o mediante revisión manual.
La Contraloría estableció esta situación luego de analizar antecedentes de procedimientos disciplinarios relacionados con incumplimientos de almacenistas durante 2024 y 2025.
El informe señala:
“Se verificó que, en 25 casos, se impuso la aplicación de multas cuyo motivo fundante fue la no presentación a aforo de contenedores que debieron haber sido examinados bajo dicho proceso”.
La revisión permitió determinar que las cargas efectivamente salieron de los recintos sin completar el procedimiento de fiscalización correspondiente.
“Se determinó que 25 contenedores salieron de las zonas primarias sin que se practicara aforo de las mercancías incluidas en ellos, según fue determinado por el propio SNA, conforme a la operación del sistema de SELECTIVIDAD o tras revisión manual por el fiscalizador”.
De acuerdo con el organismo fiscalizador, el mecanismo utilizado para informar a los almacenistas que una carga debía ser sometida a revisión se apoyaba en correos electrónicos, sin contar con una herramienta tecnológica que impidiera automáticamente la salida del contenedor.
Esta situación podía generar descoordinaciones al momento de programar los aforos y, como consecuencia, permitir la liberación de mercancías que debían ser inspeccionadas.
Aduanas informó que trabaja en una segunda etapa del proyecto Hermes, destinada a seleccionar contenedores según su nivel de riesgo, bloquear las cargas y notificar automáticamente a los almacenistas. Sin embargo, a noviembre de 2025 el proyecto registraba un 11% de avance, mientras que su finalización estaba prevista para octubre de 2026.
Ante la falta de medidas correctivas suficientes, Contraloría mantuvo la observación y ordenó incorporar los 25 casos al procedimiento sumarial correspondiente.
Declaraciones De Importación No Fueron Nuevamente Analizadas
Otro de los hallazgos se relaciona con el sistema encargado de seleccionar las operaciones que deben ser sometidas a controles.
Contraloría reprocesó 5.575.186 declaraciones de ingreso correspondientes a 2024 que inicialmente no habían sido seleccionadas para fiscalización y detectó 76 operaciones que, según los criterios establecidos por Aduanas, debieron haber sido sometidas a algún tipo de revisión.
Entre ellas se encontraban:
- 28 declaraciones relacionadas con criterios de tráfico ilícito y riesgo penal.
- 25 vinculadas con importaciones provenientes de países considerados oferentes de drogas.
- 19 asociadas a mercancías provenientes de China y posibles infracciones a la propiedad intelectual.
- 2 relacionadas con fuegos artificiales, armas y municiones.
- 2 correspondientes a contribuyentes con antecedentes de efectividad por contrabando.
- 2 vinculadas con posibles diferencias entre las mercancías declaradas y las efectivamente ingresadas.
El informe detectó que en 69 de los 76 casos las declaraciones habían sido modificadas después de su ingreso inicial. El problema radica en que, tras esos cambios, las operaciones no volvían automáticamente al proceso de selectividad.
“Luego de la modificación de una DIN, esta no ingresa nuevamente al proceso de SELECTIVIDAD que evalúa si corresponde marcarla para revisión”.
Contraloría advirtió que esta configuración puede generar una brecha de control, especialmente cuando la información modificada es relevante para activar determinados criterios de riesgo.
En los siete casos restantes, algunas operaciones que debían ser detectadas directamente por el sistema tampoco fueron seleccionadas debido a errores de conexión que, pese a haber sido advertidos por la propia plataforma, no fueron posteriormente reprocesados.
Entre estos casos había declaraciones relacionadas con el filtro destinado a detectar fuegos artificiales, armas y municiones.
El organismo fiscalizador sostuvo:
“Es posible eludir la aplicación de filtros si se ingresa la información de manera inconsistente, e incluso, se advierte que el sistema comete errores en la aplicación de los filtros que, aunque son advertidos por el mismo, no son reprocesados”.
La Contraloría agregó que esta situación genera:
“la posibilidad de que se produzca contrabando de especies, armas u otros elementos que los filtros están diseñados para detectar”.
Imágenes De Escáneres Fueron Compartidas Por WhatsApp
La auditoría también identificó problemas en la operación de los camiones escáner utilizados por Aduanas.
Durante una inspección realizada en julio de 2025 en la zona primaria de la Dirección Regional de Aduanas de San Antonio, se constató que los dos equipos disponibles no funcionaban simultáneamente: uno operaba durante la mañana y el otro en la tarde.
Además, las estaciones de trabajo instaladas en los vehículos no estaban conectadas a la infraestructura tecnológica institucional. No contaban con acceso a la red interna, VPN, carpetas compartidas ni correo institucional.
Ante esta situación, los operadores utilizaban teléfonos celulares personales para fotografiar las imágenes obtenidas mediante los escáneres y posteriormente compartirlas con otros funcionarios a través de WhatsApp.
El informe describe la práctica de la siguiente manera:
“Los operadores toman fotografías a la pantalla del escáner como evidencia de la fiscalización de los contenedores con sus teléfonos celulares personales y desde estos dispositivos son enviadas vía aplicación de mensajería de WhatsApp a sus colegas para una evaluación grupal”.
Para Contraloría, esta modalidad expone información institucional y evidencia la falta de integración entre los equipos de inspección y las plataformas tecnológicas de Aduanas.
La situación también fue incorporada entre las materias que deberán ser investigadas.
Fallas En La Trazabilidad De Armas Y Municiones
La fiscalización detectó además deficiencias en el registro de armas, municiones y componentes encontrados durante procedimientos aduaneros y posteriormente entregados a Carabineros, la PDI o la Armada.
En 2024 fueron revisadas 134 denuncias, de las cuales 58 no tenían incorporado el formulario correspondiente a la cadena de custodia.
Durante 2025 se analizaron otras 70 denuncias y se constató que 39 tampoco contaban con ese respaldo documental.
En total, fueron 97 denuncias sin el formulario de cadena de custodia incorporado al sistema.
La ausencia de estos antecedentes dificulta garantizar la trazabilidad de las especies y establecer de manera documental quién realizó la entrega y quién recibió los elementos eventualmente vinculados con investigaciones penales.
Aduanas deberá formalizar un procedimiento que obligue a los fiscalizadores a incorporar estos documentos y sus respectivos números únicos de evidencia.
Sistemas Informáticos Presentaron Vulnerabilidades
La auditoría también abordó la seguridad de las plataformas tecnológicas utilizadas por Aduanas.
Contraloría determinó que las bases de datos de SICOMEXIN, DECARE y SELECTIVIDAD no disponían de registros suficientes para identificar accesos, intentos fallidos, modificaciones o eliminación de información.
La falta de estos antecedentes dificulta establecer quién efectuó determinadas acciones, desde qué dirección IP y en qué momento.
El informe advierte:
“identificar y atribuir responsabilidad funcionaria frente a eventuales problemas en la integridad de la información registrada en sus bases de datos”.
A esto se sumó la existencia de sistemas operativos y motores de bases de datos que ya no contaban con soporte del fabricante.
Una revisión realizada en septiembre de 2025 también permitió detectar vulnerabilidades en servidores web, bases de datos y sistemas destinados al almacenamiento de archivos.
Debido a que estos equipos soportan plataformas vinculadas al registro y fiscalización de mercancías, las deficiencias fueron consideradas relevantes desde el punto de vista de la seguridad de la información.
Contraloría Ordena Sumarios Y Exige Medidas Correctivas
A partir de los resultados de la auditoría, la Contraloría ordenó al Servicio Nacional de Aduanas instruir procedimientos sumariales para determinar eventuales responsabilidades administrativas.
Las investigaciones deberán abordar, entre otros aspectos, la salida de contenedores sin aforo, las deficiencias de los filtros de riesgo, las declaraciones que no fueron nuevamente sometidas a selectividad y las irregularidades detectadas en el uso de los equipos escáner.
Aduanas deberá remitir dentro de 15 días hábiles una copia del acto administrativo mediante el cual se instruyan las investigaciones y se designe al fiscal correspondiente.
Asimismo, el organismo deberá implementar medidas destinadas a impedir que mercancías seleccionadas para revisión sean liberadas sin completar el control, además de corregir las fallas que permiten que declaraciones modificadas queden fuera del proceso de selectividad.
Entre las exigencias también se encuentra el fortalecimiento de los mecanismos tecnológicos para detectar y reprocesar automáticamente operaciones que presenten errores o condiciones asociadas a factores de riesgo.
La auditoría concluyó que las deficiencias detectadas comprometen distintos eslabones del proceso de fiscalización aduanera, desde la selección de las cargas y su inspección hasta la custodia de evidencias y la protección de los sistemas informáticos que respaldan el control del comercio exterior.
Fuente / Referencia:
- Contraloría General de la República — Informe Final N° 599, auditoría al Servicio Nacional de Aduanas.
- Meganoticias.