Una controvertida medida adoptó el Gobierno de Colombia al anunciar el sacrificio de decenas de hipopótamos descendientes de los animales introducidos por el narcotraficante Pablo Escobar, en un intento por contener su expansión y el impacto ecológico que generan.
Una Especie Fuera De Control
Actualmente, se estima que cerca de 200 hipopótamos habitan en territorio colombiano, principalmente en la cuenca del río Magdalena. Todos descienden de apenas cuatro ejemplares que fueron llevados en la década de los 80 a la Hacienda Nápoles, el zoológico privado que Escobar instaló en el auge de su poder.
Tras su muerte en 1993, los animales quedaron sin control y comenzaron a reproducirse en libertad. A diferencia de su hábitat natural en África, en Colombia no enfrentan depredadores ni condiciones climáticas adversas, lo que ha permitido un crecimiento sostenido de la población.
De no adoptarse medidas, las proyecciones indican que podrían superar los 500 ejemplares antes del año 2030, generando un impacto significativo en los ecosistemas locales.
Razones Detrás De La Decisión
Las autoridades han catalogado a estos animales como una especie invasora, debido a que alteran el equilibrio natural, afectan la biodiversidad y modifican las condiciones del agua y el suelo en las zonas donde habitan.
Además, existe preocupación por su estado genético. La ministra de Ambiente, Irene Vélez, explicó que uno de los factores que dificulta su reubicación en otros países es la condición genética de la población. «Hay una mutación genética importante, por lo que algunos países se resisten», señaló, agregando que «creemos que tiene que ver con la pobreza genética» de los ejemplares.
Alternativas Complejas Y Costosas
Antes de optar por el sacrificio, el gobierno evaluó otras soluciones, como la esterilización o el traslado internacional. Sin embargo, ambas opciones presentan dificultades logísticas, económicas y de seguridad.
El costo de esterilizar a un solo hipopótamo puede alcanzar los 10 mil dólares, además de implicar riesgos tanto para los equipos veterinarios como para los propios animales debido a posibles reacciones a la anestesia. En tanto, el sacrificio de cada ejemplar se estima en unos 14 mil dólares.
Un Problema Único En El Mundo
El caso colombiano es considerado excepcional, ya que se trata de la única población de hipopótamos que vive en estado salvaje fuera de África. Su presencia ha generado un intenso debate entre expertos, ambientalistas y autoridades, divididos entre la protección animal y la urgencia de resguardar los ecosistemas.
El plan de control comenzaría a implementarse durante el segundo semestre de 2026, en medio de cuestionamientos y desafíos éticos que continúan marcando esta compleja situación ambiental.