Un tribunal en Zhengzhou resolvió un inusual conflicto familiar al ordenar a un hombre devolver el dinero que retiró de la cuenta bancaria de su hijo de diez años para financiar la celebración de su segundo matrimonio.
El caso ocurrió en la provincia de Henan, donde la justicia determinó que el progenitor utilizó de manera indebida los ahorros del menor, dinero que había sido acumulado principalmente a través de la tradicional entrega de sobres rojos durante el Año Nuevo Chino.
Dinero Provenía De Regalos De Año Nuevo
En China es habitual que familiares y cercanos entreguen a los niños sobres con dinero —conocidos como hongbao— durante las celebraciones del Año Nuevo Lunar, como símbolo de prosperidad y buena fortuna.
En este caso, los recursos recibidos por el menor fueron depositados en una cuenta bancaria abierta a su nombre, donde acumulaba sus ahorros.
Sin embargo, cuando el padre decidió volver a casarse, retiró los fondos para cubrir gastos asociados a la celebración de su boda.
Descubrimiento Tras Cambio De Custodia
El niño, identificado como Xiaohui, vivía con su padre luego de la separación de sus padres. Posteriormente pasó a residir con su madre, momento en que ella detectó que el dinero ya no estaba disponible en la cuenta.
Tras revisar la situación, decidió presentar una denuncia ante los tribunales.
Tribunal Ordena Restitución Total
Durante el proceso judicial, la defensa del padre argumentó que el dinero provenía originalmente de familiares y cercanos del entorno del menor, por lo que el tutor tendría derecho a utilizarlo.
El tribunal desestimó esta explicación y concluyó que los recursos pertenecían legalmente al niño.
En consecuencia, la sentencia obligó al padre a restituir la totalidad del monto retirado —más de 82.000 yuanes, equivalentes a cerca de 11 millones de pesos chilenos— además de pagar los intereses generados.
Protección Legal A Los Bienes De Los Menores
La resolución se basó en disposiciones del Código Civil de China, normativa que reconoce el derecho de los menores a la propiedad de sus bienes.
De acuerdo con la legislación vigente, los niños mayores de ocho años pueden participar en la gestión de su patrimonio para actividades educativas o recreativas. Por ello, el tribunal concluyó que utilizar ese dinero sin el consentimiento del menor para fines personales constituye una vulneración de sus derechos.