En la madrugada del 1 de marzo de 2026, un tiroteo masivo alteró la tranquilidad de Austin, dejando un saldo de dos civiles fallecidos y al menos 14 heridos, mientras el sospechoso también murió tras ser confrontado por la policía local, informaron autoridades y medios estadounidenses.
El incidente ocurrió alrededor de las 01:59 a.m. en las inmediaciones del Buford’s Backyard Beer Garden, un bar ubicado en la popular zona de entretenimiento de West Sixth Street, un sector muy concurrido por estudiantes y personas que disfrutaban de la noche.
Según el jefe de policía de Austin, Lisa Davis, los primeros agentes respondieron a una llamada de emergencia en menos de un minuto y se encontraron con un hombre armado activo en la escena. Tras un breve intercambio de disparos, las fuerzas del orden abatieron al sospechoso.
Testimonios de personal de emergencia informaron que 14 personas fueron trasladadas a hospitales cercanos, y entre ellas tres se encontraban en condición crítica debido a las heridas sufridas durante los disparos. Ninguno de los civiles heridos ha sido identificado públicamente hasta el momento.
FBI Analiza Posible Vínculo Terrorista
El FBI se sumó a la investigación tras encontrar elementos en el lugar y en el vehículo del sospechoso que, según fuentes oficiales, pueden indicar una posible motivación ideológica o terrorista. El incidente se produce en un contexto de tensiones internacionales recientes, lo que ha impulsado a los investigadores a considerar múltiples líneas de pesquisa.
Hasta ahora no se ha hecho pública la identidad legal del atacante, ni se han determinado claramente sus motivaciones, aunque los indicios encontrados han sido suficientes para que la FBI y otras agencias colaboren con la policía de Austin en la recolección de evidencia y el análisis forense.
Las calles cercanas al lugar del hecho permanecieron cerradas durante varias horas mientras los investigadores procesaban la escena y recopilaban registros de seguridad y testimonios de testigos. Autoridades locales han destacado la rápida respuesta de los equipos de emergencia, que pudieron contener la situación antes de que se produjeran más víctimas.
El alcalde de Austin, así como funcionarios estatales, han expresado su consternación por el tiroteo y ofrecen apoyo a las familias afectadas mientras continúa la investigación conjunta entre la policía local y agencias federales.
Este hecho se suma a una larga lista de incidentes con armas de fuego en Estados Unidos y, por su posible implicación de violencia con motivaciones ideológicas, ha generado atención adicional tanto en el país como internacionalmente.