A más de un año de su cierre, las Cuevas de Anzota continúan con prohibición de acceso debido al peligro de derrumbes y desprendimientos de material rocoso, situación que mantiene en alerta a las autoridades.
El tradicional sitio turístico permanece clausurado tras registrarse remociones en masa que evidenciaron un riesgo significativo para visitantes y transeúntes. Pese a la medida vigente, se ha detectado el ingreso de personas al sector, exponiéndose a eventuales caídas de rocas y poniendo en riesgo su integridad.
Diversos informes técnicos han advertido que el área presenta inestabilidad geológica, lo que hace inviable su reapertura sin estudios y eventuales obras de mitigación que reduzcan el peligro. Mientras no se implementen estas medidas, la restricción se mantiene activa.
Autoridades reiteraron el llamado a respetar la señalética y las barreras instaladas en el lugar, recordando que el acceso está prohibido debido al riesgo existente. Asimismo, insistieron en que ingresar al sector no solo constituye una imprudencia, sino que puede tener consecuencias graves ante un eventual desprendimiento.
Las Cuevas de Anzota, uno de los atractivos naturales más emblemáticos de la región, continúan así a la espera de definiciones técnicas que permitan evaluar una futura reapertura en condiciones de seguridad adecuadas.