Playa El Laucho Vibró Con Inti-Illimani Y El Festival Latidos Del Norte

Miles de ariqueños y visitantes llegaron hasta Playa El Laucho para vivir una jornada marcada por la música andina y el sello multicultural del norte. El encuentro se desarrolló en el marco del festival “Latidos del Norte”, organizado por la Dirección Municipal de Cultura, con Inti Illimani como invitado estelar.

La actividad reunió a agrupaciones locales y a un público que acompañó durante toda la tarde-noche, en un escenario instalado en el borde costero. En la programación se incluyeron, entre otros, Los Waynas, Chasquillacta, Peregrinos del Norte, Kuyaykuna, Inti Aymara, Carlos Aníbal, Los Morocos y Taller Música Andina, en un bloque de presentaciones que se extendió entre las 16:00 y las 23:00 horas.

Desde el municipio, el alcalde Orlando Vargas planteó que este tipo de instancias buscan devolver protagonismo al folclor y abrir espacios para los artistas de la zona: “Arica es uno de los puntales del folclor en el norte de Chile. Por lo tanto, como municipalidad estamos trabajando para hacer renacer los conciertos andinos”. Además, en el marco del homenaje por los 60 años de trayectoria del conjunto, se entregó un galvano a Inti Illimani como reconocimiento a su historia musical.

El componente turístico también fue parte del ambiente que se vivió en la playa. Una asistente proveniente de Quinta Normal destacó “la cultura que tiene Arica” y, consultada sobre recomendar una visita, respondió: “Sí. De todas maneras. Invitaría a la gente a venir en esta época a ver el carnaval”.

En cuanto al enfoque regional del festival, desde la Dirección de Cultura se subrayó el objetivo de abrir vitrinas para músicos locales y relevar la identidad andina: “es una oportunidad para que la comunidad escuche a grupos ariqueños que no tenían la posibilidad de mostrar su música. Queremos poner en valor la música andina con sello regional”.

Sobre el escenario, el músico ariqueño Daniel Cantillana dejó reflexiones ligadas a la formación y al desarrollo cultural de la ciudad. Entre sus planteamientos, sostuvo: “Acá hay un potencial musical y cultural inmenso al que hay que sacarle partido. Si hay algo que nos diferencia del resto de Chile es la interculturalidad. Nuestra condición de ciudad fronteriza nos entrega una identidad regional que es muy rica y muy única” y añadió: “Uno de mis viejos anhelos es que en Arica haya una escuela de Música donde se le dieran cursos regulares a este talento que brota por todos lados. Y que la actividad musical deje réditos para que los músicos se queden en la ciudad viviendo de lo que saben hacer”.

Finalmente, el propio conjunto invitado vinculó la cultura con el atractivo turístico del territorio, señalando: “la cultura sirve para la cultura, y cuando la cultura está enraizada, atrae a los turistas”. En esa misma línea, expresaron el deseo de “que Arica no sea el último punto de Chile, sino que sea un punto central de América Latina”.