El IPC de diciembre anotó una variación mensual de -0,2%, mientras que la inflación acumulada en 2025 y a doce meses se ubicó en 3,5%, su registro más bajo en cinco años. La baja estuvo marcada por retrocesos en vestuario y calzado, y también en alimentos, con caídas fuertes en tomates y prendas masculinas.
En el detalle, siete de las 13 divisiones incidieron a la baja. La mayor contribución negativa vino desde Vestuario y calzado (-3,2%), empujada por descensos en vestuario (-3,5%) y calzado (-2,7%), con bajas destacadas en pantalones para hombre (-4,8%) y camisas y poleras para hombre (-5,9%).
También pesó Alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,4%), con retrocesos en hortalizas, legumbres y tubérculos (-2,7%) y en pan, cereales, harinas y pastas (-0,4%). Entre los productos, resaltó la caída de tomates (-12,4%) y frutas de estación (-5,5%).
Del lado de las alzas, la división con mayor incidencia positiva fue Restaurantes y alojamiento (0,6%), con aumentos en restaurantes, cafés y similares (0,8%). Por productos, destacaron al alza el transporte aéreo nacional (18,8%) y los alimentos adquiridos en restaurantes, cafés y similares (0,8%), mientras que entre las principales bajas figuraron transporte aéreo internacional (-15,9%) y pack de telecomunicaciones (-4,8%).
En contexto, el dato se movió en línea con lo esperado por el mercado y refuerza el escenario de convergencia inflacionaria: el Banco Central ha señalado que, en su escenario central, la inflación llegaría a la meta de 3% en el primer trimestre de 2026.