Científicos Monitorean Volcanes Del Norte Grande Con Mediciones De Gases Y Conexión Satelital

Campañas de terreno en el Norte Grande reunieron a equipos chilenos y extranjeros para observar de cerca la actividad de varios volcanes y reforzar su monitoreo con nuevas tecnologías. El trabajo se concentró en macizos como Guallatiri, Isluga y Lastarria, combinando mediciones de gases, recolección de muestras e instalación de conectividad para transmitir datos desde zonas remotas.

Las expediciones, lideradas por el Instituto Milenio de Investigación en Riesgo Volcánico (Ckelar), buscaron levantar información clave para distintas líneas de estudio: desde la geoquímica de fluidos hasta la influencia de procesos tectónicos en el comportamiento volcánico. En paralelo, se realizaron muestreos de rocas y gases que serán analizados en laboratorio para mejorar la comprensión de estos sistemas del extremo norte.

Uno de los puntos centrales fue el trabajo comparativo con una comitiva del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia, que aportó equipamiento de medición remota para contrastar resultados. En ese marco, se explicó que «El objetivo del trabajo es hacer mediciones de gases de forma remota en los volcanes Guallatiri, Isluga y Lastarria. La novedad de esto es que los colegas italianos traen equipos que utilizan una tecnología diferente a la que nosotros usamos».

La diferencia técnica estuvo en el tipo de instrumentos utilizados: mientras la delegación italiana operó con una cámara infrarroja (IR), el equipo local trabajó con una cámara ultravioleta (UV), con el propósito de ampliar y comparar el rango de medición de emisiones. Sobre esa comparación, se detalló que «Lo que buscamos al hacer las mediciones con ambos instrumentos, es poder comparar los dos tipos de equipos”.

En el volcán Lastarria, además de la toma de muestras, se avanzó en una tarea logística clave: sostener transmisión de datos en tiempo real mediante conectividad satelital. La instalación de equipos con Starlink fue descrita como una apuesta para abaratar costos y mantener monitoreo continuo en un entorno de difícil acceso, y se indicó que «La transmisión de los datos con Starlink es una apuesta que nosotros hicimos, porque era más o menos nuevo cuando empezamos a implementarlo”.

Desde el equipo en terreno, la conectividad también fue presentada como un apoyo para operar en condiciones de aislamiento. En esa línea, se sostuvo que «Somos 10 personas que estamos en terreno y tener Starlink te da también la opción de no estar tan aislado, porque antes acá no teníamos como comunicarnos, salvo que fuera con mensajería satelital».

El despliegue incluyó también recorridos por otras estructuras volcánicas de Antofagasta para reforzar el muestreo y el seguimiento temporal de gases, además de levantamiento de rocas para interpretaciones de vulcanología física. Sobre ese trabajo, se precisó: «Desde el área de geoquímica de fluidos, tomamos muestras de gases para ver su comportamiento a través del tiempo, y respecto al área de vulcanología física, se tomaron muestras de rocas para hacer interpretaciones en el área».

En un plano más amplio, este tipo de campañas se vincula con la vigilancia volcánica que Chile mantiene en distintas zonas del país, articulada en redes de monitoreo y capacidades regionales para mejorar tiempos de respuesta y calidad de información frente a escenarios de riesgo.