Miles de personas en Chile podrían tener dinero a su nombre que lleva años sin movimiento en bancos y otras instituciones financieras. Esos saldos, que permanecen inmóviles por más de dos años, se conocen como acreencias bancarias y pueden ser consultados en línea de manera gratuita.
Las acreencias corresponden a recursos que quedaron “olvidados” en cuentas corrientes, depósitos u otros productos financieros y que no han sido cobrados ni utilizados por sus dueños. Los organismos oficiales mantienen un registro de estas sumas, pero no permanecen indefinidamente en los bancos: si después de tres años desde su publicación nadie las reclama, el dinero pasa a la Junta Nacional de Cuerpos de Bomberos de Chile.
Cada marzo se publica en el Diario Oficial el listado de personas naturales y jurídicas que tienen montos sin cobrar superiores a 5 UF, según la información recopilada por las entidades financieras y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Ese registro permite que titulares y herederos identifiquen si poseen algún saldo pendiente y puedan iniciar el trámite para recuperarlo.
Además del Diario Oficial, la consulta puede hacerse de forma más sencilla a través del sitio web de la CMF (ingresar aquí, escribir tu nombre como persona natural o jurídica). Para revisar si existen acreencias a tu nombre, basta con ingresar al buscador habilitado por el organismo, escribir tu nombre completo (o razón social, en el caso de empresas) y verificar si apareces en el listado.
Cuando se trata de acreencias entre 1 y 5 UF, también es posible hacer la consulta mediante los canales de ChileAtiende: llamando al call center 101 o acudiendo a alguna de sus sucursales a lo largo del país. En esas oficinas se orienta sobre los pasos a seguir para gestionar el cobro ante la institución financiera correspondiente.
En la práctica, revisar periódicamente estas plataformas puede significar recuperar ahorros que quedaron dispersos en bancos, depósitos o servicios financieros usados hace años. Si alguna vez cerraste una cuenta, cambiaste de banco o dejaste un producto en desuso, vale la pena buscar tu nombre y comprobar si tienes dinero olvidado a tu favor.