En Arica es habitual ver perros y gatos vagando por el centro, por las villas o en la costanera. Muchos tienen collar, otros arrastran cadenas o muestran señales claras de enfermedad y maltrato. No son casos aislados: detrás de cada animal en la calle hay, casi siempre, una persona que decidió abandonarlo.
Mientras la ciudad intenta proyectarse como turística y amigable, la convivencia con miles de animales sin supervisión revela una cara incómoda: la falta de empatía, la tenencia irresponsable y una fiscalización que no alcanza a frenar el problema, pese a leyes cada vez más estrictas y al esfuerzo de agrupaciones como la Fundación Planeta Amor Arica, que a diario intentan tapar con voluntariado lo que el sistema no logra resolver.

Una Ciudad Que Convive Con El Abandono
A nivel país, el primer boletín técnico sobre población animal elaborado por la UC y el programa Mascota Protegida de Subdere, estimó más de 4 millones de perros y gatos sin dueño en las comunas censadas. Eso equivale a que uno de cada cuatro animales estaría sin supervisión en la vía pública.
La Municipalidad de Arica reconoce que la comuna enfrenta “graves problemas ocasionados por la tenencia irresponsable” y la sobrepoblación de perros y gatos. En su propio material educativo señala que en Chile 7 de cada 10 perros que se ven en la calle tienen dueño y que solo 1 de cada 10 cachorros encuentra un hogar definitivo, lo que muestra que el abandono y la falta de compromiso se disfrazan muchas veces de “perro callejero” o “perro comunitario”.
En Arica y Parinacota, el programa Mascota Protegida ayudó a registrar cerca de 11 mil mascotas (8.494 perros y 2.314 gatos) a tres años de la Ley Cholito. Pero esa cifra es solo una fracción del universo real de animales, lo que deja a miles fuera del radar de las políticas públicas.
La sensación en las calles es evidente: perros durmiendo en las veredas del centro, jaurías en algunos barrios y camadas completas abandonadas en sectores periféricos o industriales. Casos de maltrato grave han quedado al descubierto, como el hallazgo de 15 perros abandonados, desnutridos y enfermos en dos domicilios de la ciudad, que terminó en investigación por maltrato animal.
Tenencia Responsable: Una Ley Clara Que Todavía No Se Cumple
En el papel, Chile cuenta con un marco legal robusto:
- La Ley 20.380 de Protección Animal reconoce a los animales como seres vivos que deben ser tratados sin sufrimiento innecesario.
- La Ley 21.020 sobre Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía, conocida como Ley Cholito, obliga a identificar y registrar a las mascotas, darles alimento, albergue, cuidados veterinarios y buen trato, y responde por los daños que puedan causar.
Además, el reglamento y las orientaciones oficiales señalan que el abandono es considerado maltrato y crueldad animal, y puede ser sancionado con multas que van aproximadamente de 1 a 30 UTM, acompañadas de penas de presidio y, en algunos casos, inhabilidad perpetua para tener animales.
El Código Penal, a través del artículo 291 bis, también tipifica el maltrato animal como delito, con penas de presidio menor y multas de hasta 30 UTM.
Es decir, abandonar a una mascota en Arica no es un “acto triste pero inevitable”: es un delito. Sin embargo, la sensación ciudadana es que muy pocas personas efectivamente reciben sanción.
Poca Fiscalización Y Maltrato Normalizado
En 2023, un reportaje de medio local “SoyArica” recogió la denuncia del concejal Cristián Rodríguez sobre el aumento del abandono de animales en la ciudad y la “poca fiscalización” por parte de las autoridades, tema que llevó incluso al concejo municipal.
Organizaciones y vecinos coinciden en varios puntos:
- Es difícil que Carabineros, PDI, municipio o SEREMI de Salud sorprendan el abandono “en el acto”, requisito clave para acreditar el delito.
- Muchas denuncias se quedan sin seguimiento efectivo, o las sanciones se pierden en el camino administrativo.
- Hay pocos recursos humanos para inspección en terreno, frente a una cantidad enorme de casos.
A eso se suma la normalización del maltrato: perros atados todo el día a un árbol, animales usados como “alarma” y luego dejados a su suerte, camadas de cachorros botadas en cajas en Azapa o en la ruta a Las Machas, gatos dejados en condominios con la idea de que “la comunidad los alimenta”. Este fenómeno del perro comunitario —reconocido incluso por la ley chilena como una categoría intermedia entre el abandono y la tenencia individual— termina muchas veces encubriendo responsabilidades difusas: todos lo alimentan, pero nadie se hace realmente cargo de vacunas, esterilización o atención veterinaria.
Planeta Amor Arica: Voluntariado Que Sostiene Lo Que El Sistema No Alcanza
En este escenario surge el trabajo silencioso de agrupaciones locales. Una de las más activas es Fundación Planeta Amor Arica, que tiene presencia permanente en Facebook y en Instagram como @planeta_amor_arica. Según se definen en sus redes, son una fundación animalista de Arica que realiza jornadas de adopción y rescate de perros y gatos abandonados, invitando a la comunidad a adoptar, apadrinar o donar para sostener los casos que toman.
Revisando sus publicaciones recientes se ve un patrón claro:
- En su grupo de Facebook “Planeta Amor Arica” se comparten a diario avisos de perros y gatos abandonados o perdidos, camadas rescatadas en talleres mecánicos, sitios eriazos o la misma costanera, y animalitos listos para ser adoptados tras pasar por controles veterinarios.
- En Instagram muestran su presencia en actividades comunitarias y eventos, desde carreras de autos a escala y ferias de emprendedores hasta funciones de cine a beneficio, siempre con el mensaje “adopte y no compre”.
- Organizan jornadas de adopción donde voluntarios presentan a los animales, explican sus historias y chequeos veterinarios, y acompañan el proceso de entrega a familias responsables.
- Para financiar tratamientos, cirugías y alimentación, realizan actividades benéficas como “completadas” solidarias y otras campañas, donde cada plato vendido se transforma en alimento, vacunas o esterilizaciones para los rescates activos.
En sus propios mensajes, la fundación insiste en que no basta con conmoverse con un video de un perrito en la calle: hay que comprometerse de manera concreta, ya sea adoptando, apadrinando, ofreciendo hogar temporal o aportando con dinero, insumos o trabajo voluntario. En 2024–2025 celebraron públicamente haber cumplido uno y luego dos años como fundación, señal de que el grupo se ha consolidado como actor relevante en la protección animal de Arica.
Mientras la institucionalidad avanza lento, son organizaciones como Planeta Amor las que recogen animales atropellados, denuncian casos de crueldad, gestionan esterilizaciones y sostienen emocionalmente a quienes rescatan por primera vez. Sin ellas, el abandono sería todavía más brutal.
Tenencia Responsable: Mucho Más Que “Dar Comida”
La Municipalidad de Arica resume la tenencia responsable en acciones concretas: registrar y poner microchip a las mascotas, alimentarlas adecuadamente, mantener vacunas y controles veterinarios, esterilizarlas, cuidados siempre con buen trato y evitar el abandono, recordando que está sancionado por ley.
En la práctica, ser responsable con un perro o un gato implica, como mínimo:
- Pensar antes de adoptar: tamaño del hogar, tiempo disponible, recursos para alimentación y salud.
- Esterilizar para evitar camadas no deseadas que terminen en cajas de cartón en la calle.
- No soltar al perro “para que pasee solo”: debe ir con correa, y su tutor responde si muerde, causa accidentes o se pierde.
- Registrar y microchipear, de modo que exista un responsable legal ante cualquier situación.
- Denunciar el maltrato y el abandono a través de canales formales como la Comisaría Virtual, el Ministerio Público o las oficinas municipales correspondientes.
Un Llamado Desde Arica
La crisis del abandono de mascotas en Arica no se resolverá solo con más refugios o más voluntarios: requiere un cambio profundo de cultura. Los perros y gatos que vemos en las calles no “aparecen” por generación espontánea; son el resultado de decisiones humanas.
La ley ya reconoce el abandono como maltrato y establece sanciones severas. Pero mientras una parte de la ciudadanía siga viendo a los animales como objetos descartables —que se regalan en Navidad y se botan en marzo, o que se dejan en la playa cuando estorban—, serán las organizaciones animalistas y algunos servicios públicos los que sigan haciendo el trabajo más duro.
Arica tiene la oportunidad de ser realmente una “ciudad amable”: una ciudad donde las personas no miran hacia otro lado cuando ven un perro o gato abandonado, donde se apoya activamente a fundaciones como Planeta Amor, y donde cada familia que adopta entiende que está asumiendo una responsabilidad de años, no de semanas.
Adoptar con responsabilidad, esterilizar, denunciar el maltrato y apoyar a quienes rescatan no es solo un gesto de amor hacia los animales: es también una forma concreta de construir una comunidad más justa, empática y segura para todos.
Apoya, acompaña, ayuda, aporta, comparte y no dejes solo tu opinión en RR.SS. Es hora de actuar como personas consientes del problema y la necesidad que tenemos como “SERES HUMANOS” para con nuestros hermanos menores.