Con un viaje en tren desde la Estación Chinchorro de EFE hasta los patios ferroviarios del Puerto de Arica, se dio el puntapié inicial al Nodo Logístico Arica 2025, primera de tres jornadas que reúnen a autoridades, empresas portuarias, ferrocarriles, academia y representantes de Brasil, Bolivia, Perú y Chile para fortalecer el comercio exterior a través de la Región de Arica y Parinacota. El encuentro forma parte del Nodo Bioceánico Central “Desafíos y oportunidades para la Macrozona Andina”, que busca articular una ruta más eficiente entre el Atlántico y el Pacífico y posicionar a Arica como pieza clave del corredor Brasil–Bolivia–Chile–Perú.
Durante el recorrido en tren, las delegaciones conocieron en terreno la conexión ferroviaria entre la ciudad y el puerto, para luego participar en una presentación técnica sobre la operación del terminal marítimo y su rol como pilar de la cadena logística regional. Puerto Arica expuso cómo ya funciona hoy como puerta de salida para la carga boliviana y peruana, y cómo la integración plena del flujo brasileño podría convertir al enclave en un verdadero hub bioceánico, reduciendo tiempos y costos de transporte para múltiples mercados.
La programación incluye exposiciones de ejecutivos de puertos como Chancay, representantes de gobiernos subnacionales de Brasil, autoridades del Consejo Binacional Chile–Bolivia, especialistas de Zofri y académicos de INACAP, además de workshops y conversatorios dedicados a detectar brechas de infraestructura, normativas y servicios logísticos. Todo ello se complementa con espacios de networking y una mesa de acuerdos finales, donde se espera suscribir compromisos concretos para impulsar el Corredor Bioceánico Central y dar continuidad al trabajo más allá del evento.

Desde la Empresa Portuaria Arica, su gerente general Jorge Cáceres destacó el carácter estratégico del nodo, subrayando que “estamos expectantes del inicio de este Nodo Bioceánico Central, sobre el cual tenemos muchas aspiraciones, pero no solo nosotros, sino también quienes participan. Esto es un trabajo largo que se ha venido dando mediante distintas conversaciones que hemos tenido tanto en Brasil, en Bolivia y que ahora nos tiene reunidos acá en Arica para conversar sobre las posibilidades de desarrollo de este nodo logístico, el que en realidad es un corredor que funciona hoy en día, ya que el Puerto de Arica es un puerto que funciona principalmente para carga internacional que viene de Perú y Bolivia, principalmente, pero que ahora queremos incorporar a Brasil. Creemos que las posibilidades logísticas por disminución de costos por esta ruta van a significar una ventaja importante respecto a otras y la atracción de carga es desarrollo para todos los pueblos que están en este corredor».
Desde Bolivia, José Antonio Torrico Alarcón, gerente general de la Empresa Pública Departamental Mixta Puerto Seco Oruro, reforzó la dimensión integradora de la iniciativa al señalar que “estamos con una gran expectativa respecto de la reactivación de lo que es el Corredor Bioceánico a partir del Nodo Bioceánico que estamos planteando como países hermanos entre Chile, Bolivia, Perú y, sobre todo, generar la conectividad con la República hermana de Brasil para que unamos el Pacífico con el Atlántico”. Agregó que “La expectativa que nosotros tenemos con este evento, con nuestra máxima autoridad que es el Gobernador de Oruro, Johnny Vedia, es contribuir a que nuestro país se pueda enlazar con el país hermano de Chile para conectar el Pacífico y también al Corredor Bioceánico hacia lo que es el tema del Atlántico mediante la séptima economía mundial que es Brasil”.
El componente ferroviario también fue puesto en primer plano. Yuny Arias Córdova, gerente general de EFE Arica–La Paz, destacó el rol del tren en este esquema de integración, enfatizando que “estamos muy contentos y orgullosos de participar dentro de la plataforma y cadena logística de la Región de Arica y Parinacota, en que obviamente el ferrocarril es uno de los actores importantes. Estamos sumamente conectados al puerto, somos parte de un tratado internacional donde debemos garantizar que el ferrocarril esté operativo desde Arica hasta Visviri, nuestra frontera. Actualmente también estamos desarrollando trenes de turismo de corta distancia, con proyectos también de un tren urbano, entonces la verdad que somos parte de la región, somos parte de la ciudad y de alguna manera el generar un Corredor Bioceánico para nosotros es parte de nuestro ADN, el generar carga, el generar conectividad, conectar territorios y también ser eficientes en términos logísticos”.
El gobernador regional de Arica y Parinacota, Diego Paco Mamani, remarcó que el encuentro responde a una apuesta de largo plazo por instalar a la región en el mapa del comercio global, indicando que “el Nodo Bioceánico Central se realiza en favor de una alianza estratégica entre Brasil, Bolivia, Chile -con la Región de Arica y Parinacota, la Empresa Portuaria Arica y Terminal Puerto Arica- y otros socios comerciales muy importantes para poder posicionar a la Región de Arica y Parinacota como un punto estratégico para poder exportar e importar toda la demanda que hoy en día existe en el mercado asiático, especialmente China”. Añadió que “Dada la gran producción e importancia que Brasil está impulsando a varios corredores bioceánicos, desde los gobiernos subnacionales y socios estratégicos nos pusimos como meta y objetivos el poder levantar el Nodo Bioceánico Central en conjunto con Bolivia y Brasil para poder aprovechar todas las oportunidades, la empleabilidad y los desafíos que esta ruta nos pide”.
En el trasfondo, el Nodo Logístico 2025 se inserta en la agenda más amplia del Corredor Bioceánico que conecta el puerto de Santos, en Brasil, con los puertos chilenos del norte —entre ellos Arica— a través de la red vial y ferroviaria boliviana y peruana. Para Arica y Parinacota, esa red se traduce en una oportunidad concreta de atraer inversiones, generar empleo, innovar en logística sostenible y consolidarse como plataforma de servicios para el flujo de carga entre el Atlántico y el Pacífico, en un contexto donde la competencia entre rutas y puertos sudamericanos es cada vez más intensa.