La histórica Catedral de San Marcos, ícono patrimonial de Arica, sufrió el robo de varias placas de cobre desde su techumbre, hecho que dejó daños estimados en $10 millones. Gracias al trabajo investigativo de la PDI, las planchas fueron rastreadas hasta una chatarrería de la ciudad, donde se recuperó parte del material y se detuvo a un sujeto vinculado al ilícito.
De acuerdo con los antecedentes policiales, el robo afectó la estructura superior del templo, desde donde fueron desprendidas y sustraídas las placas metálicas que protegen el techo. Tras la denuncia, detectives iniciaron un seguimiento del cobre ofrecido a reducción, logrando ubicarlo en un recinto de compra y venta de chatarra, donde se verificó su correspondencia con el material faltante en la catedral y se procedió a la detención del presunto responsable por su participación en el hecho.
La Catedral de San Marcos —ubicada frente a la plaza Colón y declarado monumento histórico por su valor arquitectónico y patrimonial— es una de las postales más reconocibles de Arica. Diseñada en estructura metálica en los talleres de Gustave Eiffel y ensamblada en la ciudad en el siglo XIX, cualquier daño a su revestimiento o componentes originales implica intervenciones especializadas y altos costos de restauración.
El avalúo preliminar fija los daños en torno a $10 millones, considerando tanto el costo del cobre robado como las labores de reparación necesarias para restituir la cubierta afectada y asegurar la protección del edificio frente a la humedad y la corrosión. En paralelo, se evalúan posibles mejoras adicionales en seguridad perimetral y monitoreo del inmueble, dado su carácter de símbolo religioso y turístico para la región.
La investigación seguirá su curso para establecer si hay otros involucrados en el robo, determinar responsabilidades penales y definir eventuales sanciones administrativas para los comercios que adquieran material de dudosa procedencia. Mientras tanto, las autoridades de patrimonio y la comunidad local han manifestado preocupación por la reiteración de delitos que afectan inmuebles históricos y llaman a denunciar de inmediato cualquier intento de reducción de piezas arquitectónicas o patrimoniales.