Con la llegada de septiembre no solo se anticipa la primavera en Chile, sino también un nuevo ajuste en los relojes. Tal como ocurre cada año, el país dejará atrás el horario de invierno para dar paso al horario de verano, medida que sigue vigente pese a las críticas que genera en distintos sectores.
El cambio regirá el sábado 6 de septiembre, cuando a las 23:59 horas los relojes deberán adelantarse 60 minutos, pasando directamente a las 01:00 horas del domingo 7. Es decir, esa noche se dormirá una hora menos.
El objetivo de esta modificación, según han explicado las autoridades en ocasiones anteriores, es aprovechar de mejor manera las horas de luz natural durante los meses de primavera y verano.
Sin embargo, existen excepciones: la Región de Magallanes y la Antártica Chilena no deben realizar ningún ajuste, ya que mantienen un huso horario propio de manera permanente.
Este cambio marca también la antesala de la primavera, que oficialmente comenzará el próximo 22 de septiembre, tras un invierno que este año estuvo marcado por mayores precipitaciones, especialmente en la zona central del país.