El fuerte ventarrón registrado en Arica el pasado jueves 31 de julio, con ráfagas que alcanzaron hasta los 50 kilómetros por hora, provocó la caída de una antigua luminaria en la Liga Pacífico, impidiendo que decenas de niños pudieran disputar sus encuentros de fin de semana.
La estructura metálica, que contaba con más de tres décadas de uso, ya había sobrepasado su vida útil, convirtiéndose en un riesgo latente para jugadores y asistentes. El colapso de la luminaria obligó a suspender las actividades deportivas en la cancha, afectando principalmente a las categorías infantiles.
El vicepresidente de la Liga Pacífico, Freddy Herrera, explicó la magnitud del impacto: «Organizamos campeonatos categorías mosquito, peneca e infantiles con más de 20 equipos por certamen. Además, en esta cancha juegan los alumnos del colegio María Montessori», detalló.
Con evidente preocupación, el dirigente añadió: «Tuvimos que suspender este fin de semana las actividades que teníamos en la Liga, y por la caída del poste los niños se quedaron sin jugar. El ventarrón fue una verdadera desgracia para nosotros».
Herrera también hizo un llamado a las autoridades locales para apoyar la pronta reposición de la luminaria: «Ojalá que alguna autoridad se la juegue y nos ayude a poner de pie la luminaria. Necesitamos con urgencia solucionar este problema. Los niños merecen seguir jugando en esta cancha que este año cumplió 53 años al servicio del fútbol amateur ariqueño», expresó.
Mientras se busca una solución, la emblemática cancha de la Liga Pacífico —con más de medio siglo de historia en el balompié amateur— permanecerá inhabilitada, dejando en suspenso el desarrollo de los torneos infantiles y escolares que allí se disputan.