Varias ciudades del norte de Chile fueron sorprendidas este 31 de julio por intensas tormentas de arena que generaron extensas nubes de polvo, afectando la visibilidad, la calidad del aire y la seguridad vial. Según reportes de la Dirección Meteorológica de Chile y el Centro Meteorológico Regional Norte, las rachas de viento oscilaron entre los 50 y 60 kilómetros por hora, especialmente en sectores de Arica, Iquique, Alto Hospicio y zonas interiores del altiplano.
El fenómeno se originó por una combinación de inestabilidad atmosférica y contraste térmico en altura, lo que provocó fuertes vientos que arrastraron polvo y arena desde áreas desérticas y precordilleranas hacia las zonas urbanas. En ciudades como Arica, las autoridades activaron planes preventivos debido a la reducción de visibilidad en calles y rutas principales.
“Se han reportado ráfagas que superan los 55 km/h en sectores de Azapa, provocando suspensión parcial de actividades al aire libre y molestias respiratorias en la población”, informó SENAPRED Arica-Parinacota en un comunicado de alerta preventiva.

Videos difundidos en redes sociales muestran escenas de remolinos de arena desplazándose por zonas urbanas, mientras vehículos circulan con dificultad debido a la escasa visibilidad. Las autoridades recomendaron evitar transitar en zonas expuestas, cerrar puertas y ventanas, y proteger vías respiratorias, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias crónicas.
En paralelo, la Seremi de Salud de Tarapacá activó recomendaciones sanitarias y distribuyó mascarillas en sectores rurales. Las condiciones meteorológicas podrían extenderse hasta la madrugada del 1 de agosto, de acuerdo a los modelos climáticos regionales.