Gobierno Decreta Zona De Catástrofe En Cuesta Chinchorro Por Desprendimientos Que Aíslan A Arica

La decisión busca acelerar las obras de emergencia en una de las principales rutas de acceso terrestre a la región, hoy seriamente comprometida por derrumbes.

Frente a la grave afectación generada por los reiterados desprendimientos de tierra y rocas en la Ruta 5 Norte —a la altura de la denominada Cuesta Chinchorro— el Gobierno de Chile declaró Zona de Catástrofe a un amplio sector de la región de Arica y Parinacota. La medida se extiende desde dicha cuesta hasta la ruta A-355 y su continuación por el lecho del río Camarones, concluyendo en el kilómetro 9 de la ruta A-345.

La determinación, anunciada por el Ministerio del Interior, responde a la urgencia de abordar los daños estructurales en la única vía terrestre que conecta a Arica con el resto del país, situación que mantiene a la capital regional virtualmente aislada.

Según el comunicado oficial, la interrupción del tránsito es consecuencia directa de “desmoronamientos y caídas de rocas y de suelos sueltos sobre la plataforma del camino, lo que ha interrumpido el libre tránsito en el único acceso terrestre y principal conexión de la capital regional con el resto del país”.

La declaración de Zona de Catástrofe otorga facultades extraordinarias al Ministerio de Obras Públicas (MOP), permitiéndole ejecutar contrataciones directas, agilizar estudios técnicos, y desarrollar obras de mitigación sin los tiempos habituales de licitación.

Desde el Ejecutivo explicaron que “esta medida, sumada a otras que ha ido adoptando el Ejecutivo, permitirá al Ministerio de Obras Públicas agilizar las gestiones para construir y reparar, en el menor tiempo posible, las obras de infraestructura pública afectadas, así como efectuar los estudios y obras para las alternativas de conexión que se han visto afectadas por la emergencia previamente descrita”.

La situación se ha tornado crítica, no solo por el impacto en la conectividad regional, sino también por el riesgo permanente que representa para los usuarios de la vía, incluyendo el transporte de bienes y servicios esenciales.

En paralelo, se ha instruido al Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SINAPRED) mantener un monitoreo constante de la zona, mientras el MOP evalúa soluciones transitorias y proyectos de reconstrucción definitiva. Según fuentes técnicas, se barajan alternativas como la habilitación de rutas secundarias o la modificación de trazados para evitar zonas de alta inestabilidad geológica.

Con esta declaración, el Gobierno busca no solo restablecer la conectividad lo antes posible, sino también generar condiciones de seguridad y prevención frente a futuras emergencias similares, considerando el comportamiento histórico de este sector de la Ruta 5 ante fenómenos climáticos extremos o actividad sísmica.