Con una alta participación comunitaria, las localidades de la precordillera de Arica y Parinacota avanzan hacia la activación definitiva del distintivo que protegerá y valorizará la producción de orégano local.
La localidad de Zapahuira, situada a más de 3.300 metros sobre el nivel del mar, fue el escenario donde se reanudaron los trabajos para implementar el Sello de Origen del orégano de Putre, una herramienta clave para impulsar la comercialización con identidad territorial y proteger la riqueza productiva ancestral de la zona.
El encuentro se realizó en el marco del proyecto “Innovando en la gobernanza del Sello de Origen para el orégano y la aceituna de Azapa de Arica y Parinacota, introduciendo tecnologías de información y comunicación”, financiado por el Gobierno Regional y ejecutado por la Universidad Alberto Hurtado.
En la jornada participaron productoras y productores provenientes de las localidades de Belén, Lupica, Murmuntani, Socoroma, Chapiquiña, Tignamar, Zapahuira y Putre, quienes, junto a profesionales de la universidad y del municipio de Putre, avanzaron significativamente en la conformación del Comité de Administración del Sello de Origen.
Avances Concretos Y Desafíos Normativos
Uno de los principales logros del encuentro fue el establecimiento de una directiva provisoria con representantes de las diversas localidades. Además, se definió una solicitud formal al Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) para modificar artículos del reglamento de uso del Sello de Origen, especialmente aquellos que dificultaban la operatividad del comité debido a exigencias poco realistas en contextos rurales.
“Buscamos resguardar un producto ancestral de la comuna de Putre, y que ha tenido la relevancia del Gobierno Regional de poder preservarlo y de poder mejorar su comercialización, para que siga produciéndose (…) Fue una reunión muy provechosa, logramos avanzar y ya tenemos propuestas de modificación del reglamento que permitirán que el comité pueda empezar a operar a la brevedad posible”, explicó Ricardo Vial, del equipo coordinador de la Universidad Alberto Hurtado.
Desde el municipio, también se valoró el avance logrado.
“Si bien el Sello de Origen fue autorizado desde las bases, siempre fallamos en cómo se administraba. Hoy logramos modificar el quórum exigido, que pedía unanimidad, y ahora podremos funcionar con un 50 %, que es lo viable para nuestro territorio. Eso nos permite avanzar con quienes realmente estén comprometidos”, sostuvo Elsa Flores Calle, encargada de Fomento Productivo del municipio de Putre.
Más Que Un Sello, Una Herramienta De Proyección Territorial
Para las y los productores, el Sello de Origen no solo representa una distinción comercial, sino también una forma de valorar su identidad cultural y productiva. La alta convocatoria y el entusiasmo reflejaron un fuerte compromiso por posicionar el orégano de Putre como un producto de calidad reconocida a nivel nacional.
“Tenemos muy buenas expectativas de ser referentes en la producción de orégano. Hemos avanzado bastante en la denominación geográfica y queremos que nuestros agricultores sean los principales beneficiarios”, expresó Juana Huanca Quispe, presidenta de los productores precordilleranos y vecina de Murmuntani.
El proceso continuará con nuevas reuniones y diálogos en torno a la respuesta de INAPI, con miras a implementar definitivamente el Sello de Origen como un distintivo de calidad y pertenencia territorial que abra las puertas a nuevos mercados y a un desarrollo más justo y sostenible para las comunidades del altiplano.