Un profundo sentimiento de pesar marcó a la comunidad educativa del Liceo Bicentenario Jovina Naranjo Fernández tras confirmarse el fallecimiento de quien fuera uno de sus más emblemáticos líderes: Don Hugo Ramos Álvarez, recordado por su extensa trayectoria y vocación en la formación de generaciones de estudiantes en la ciudad.
Durante años, Ramos encabezó la dirección del establecimiento —conocido anteriormente como Liceo A-5— consolidándose como una figura clave en su desarrollo académico y humano. Su labor fue ampliamente valorada tanto por docentes como por exalumnos, quienes destacan su cercanía, respeto y compromiso permanente con la educación pública.
Más allá de su rol administrativo, su legado se construyó en el vínculo directo con la comunidad escolar, promoviendo valores y acompañando procesos formativos que dejaron huella en cientos de jóvenes ariqueños.
Desde el establecimiento y distintos espacios educativos de la región, las muestras de afecto no se hicieron esperar. En un mensaje compartido por la comunidad, expresaron: “Su legado no está solo en los muros que vio crecer, sino en las vidas que tocó”.
La partida de Don Hugo Ramos Álvarez deja un vacío significativo, pero también una herencia marcada por la entrega, la formación integral y el compromiso con la educación, valores que seguirán presentes en quienes fueron parte de su camino.
Diversos actores del ámbito educativo enviaron condolencias a su familia, colegas y exestudiantes, reconociendo en su figura a un referente que contribuyó de manera significativa al desarrollo educativo de Arica.