El Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de su Dirección General de Concesiones, informó que dejará sin efecto el actual llamado a licitación de la concesión para la Ruta 5 en el tramo Caldera–Antofagasta. La cartera señaló que el proceso será reformulado para ajustar condiciones y sumar nuevas obras al proyecto.
La iniciativa considera intervenir un tramo de aproximadamente 466,2 kilómetros, con una ampliación preliminar a doble calzada (dos pistas por sentido) y mejoras de estándar vial orientadas a seguridad y servicio. Entre sus componentes se contemplan segregación de flujos, pasarelas y paraderos peatonales, zonas de descanso y elementos de alerta para mitigar riesgos como la somnolencia, además de apoyos de emergencia y postes SOS, entre otros.
Según el MOP, la decisión responde a complejidades detectadas durante la etapa licitatoria, por lo que se realizará una revisión integral de las bases para actualizar antecedentes y rediseñar el proceso. En ese marco, el ministerio indicó que busca incorporar requerimientos levantados por autoridades y comunidades locales, incluyendo obras fluviales de encauzamiento en el Río Salado e iniciativas vinculadas al borde costero de Chañaral.
En paralelo, el ministerio remarcó que mantiene una cartera de proyectos viales por más de USD 250 millones para reforzar conectividad en la macrozona, y que —bajo la actual concesión Rutas de Antofagasta— se proyectan obras por cerca de USD 50 millones para aumentar capacidad en la Ruta 1, con medidas como enlaces a desnivel, mejoras de áreas de emergencia y descanso, y equipamientos de control y seguridad vial.
La suspensión generó reacciones críticas desde actores regionales y parlamentarios, que insistieron en el impacto de la ruta en seguridad y conectividad. Entre los cuestionamientos difundidos, se apuntó a “errores en las bases” y se pidió transparentar el nuevo cronograma del proyecto.