De Espacio Abandonado A Hito Cultural: Paso Bajo Nivel De Tucapel Se Transforma En Galería Chinchorro

Un paso bajo nivel que por años fue sinónimo de suciedad y abandono hoy comienza a consolidarse como un nuevo hito urbano de Arica. En la rotonda Tucapel, 18 muralistas locales están llenando de color y memoria el lugar, con obras inspiradas en la Cultura Chinchorro, el pueblo tribal afrodescendiente y otros símbolos patrimoniales del norte. La intervención, impulsada por el municipio y sus oficinas juveniles, apunta a recuperar un punto estratégico de la ciudad y convertirlo en una verdadera galería a cielo abierto.

Las paredes del paso bajo nivel, antes grises y rayadas, fueron preparadas por cuadrillas municipales que primero limpiaron y repintaron de blanco toda la superficie. Sobre ese “lienzo” se desplegaron los 18 bocetos que hoy toman forma: escenas que evocan a la Cultura Chinchorro, al pueblo tribal afrodescendiente, a los geoglifos de la comuna de Camarones y a la multiculturalidad del Carnaval “Con la Fuerza del Sol”. Cada mural alcanza cerca de 10 metros de largo por 7 de alto, configurando un corredor visual que mezcla arte urbano y patrimonio andino–costero.

El alcalde de Arica, Orlando Vargas, destacó el impacto que tendrá el proyecto tanto para residentes como para visitantes, señalando que «va a quedar muy lindo y la gente cuando pase por acá podrá observar los más hermosos parajes culturales de nuestra comuna y de nuestra región». Para el jefe comunal, iniciativas como esta demuestran que la música, la cultura, el arte y el deporte ayudan a mejorar la convivencia y el entorno donde se desarrolla la vida cotidiana de la ciudad.

Vargas recordó que el paso bajo nivel estaba en malas condiciones antes de la intervención: sucio, deteriorado y con poca apropiación comunitaria. El giro comenzó cuando los equipos de Aseo y Ornato se hicieron cargo del lugar, lo dejaron listo para el trabajo de muralistas y se articuló el apoyo de la Oficina Municipal de la Juventud, a través de su encargado Emanuel Rivera, para convocar al grupo de artistas locales.

La directora de la Dideco, Sandra Flores, subrayó que este tipo de acciones busca que el protagonismo lo tengan las y los jóvenes de la ciudad, indicando que «nuestra oficina de la Juventud está recuperando espacios públicos para que Arica sea una mejor ciudad desde la mirada de los jóvenes». La apuesta es que el paso bajo nivel no solo sea un lugar de tránsito vehicular, sino también un punto de referencia para la identidad ariqueña y un atractivo dentro de los circuitos turísticos urbanos.

Desde el mundo artístico, el muralista Patricio Gallardo puso el acento en el talento local, afirmando que «tenemos artistas locales de muy buena calidad. No hay que traer artistas de afuera, hay que considerar a los artistas que tenemos en la zona». Su mirada refleja el sentido de pertenencia que atraviesa el proyecto: son creadoras y creadores ariqueños quienes reinterpretan, con su propia estética, hitos como la Cultura Chinchorro —reconocida como Patrimonio Mundial— y otros elementos del paisaje natural y cultural de Arica y Parinacota.

Con el avance de los trabajos, el paso bajo nivel de la rotonda Tucapel deja atrás su imagen de “espacio residual” y se posiciona como un nuevo hito visual de la ciudad. La combinación de arte urbano, memoria ancestral y participación juvenil no solo embellece un sector clave de la circulación diaria, sino que también refuerza el relato de Arica como puerta de entrada al territorio Chinchorro y como una ciudad que pone su patrimonio en las calles, al alcance de todas y todos.