En el Día Internacional de las Mujeres Afrodescendientes, conmemorado cada 25 de julio desde 1992, Arica se convierte en el epicentro de un homenaje lleno de historia, lucha y dignidad. En esta fecha —declarada tras el Primer Encuentro de Mujeres Afrodescendientes de América Latina y el Caribe en República Dominicana—, el país vuelve su mirada hacia el legado vivo de las mujeres del pueblo tribal afrodescendiente chileno.
En particular, la Región de Arica y Parinacota alberga una herencia cultural afro que se mantiene vibrante gracias, en gran parte, al trabajo silencioso pero persistente de sus mujeres. Portadoras de memoria, guardianas de tradiciones y protagonistas en la lucha por el reconocimiento, han sido esenciales en la configuración de la identidad afro en el extremo norte del país.
Desde 2016, el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural —a través de su Subdirección de Pueblos Originarios— ha desarrollado el programa ASÁT’AP, término kawésqar que significa “mujer”, como plataforma de visibilización para líderes femeninas de comunidades indígenas y afrodescendientes. Y desde hace tres años, este impulso ha derivado en un reconocimiento con nombre propio: Sonia Salgado Henríquez, figura clave en la historia reciente del movimiento afrochileno.
Tres Voces, Una Herencia
En la versión 2025 del Reconocimiento Sonia Salgado, fueron homenajeadas tres mujeres cuyas trayectorias reflejan la diversidad, el coraje y la profundidad del liderazgo afro en Chile: Marta Salgado, Paula Gallardo y Camila Rivera.
“Marta es palabra que abre camino y archivo que respira”, dijeron quienes la acompañaron en la ceremonia. Educadora, activista y escritora, Marta Salgado ha dedicado más de cuatro décadas a visibilizar al pueblo afrodescendiente, fundando la ONG Oro Negro y promoviendo leyes y políticas públicas desde una voz informada y combativa. Su libro Afrochilenos: una historia oculta es considerado una obra esencial para entender la diáspora africana en Chile. Reconocida como Hija Ilustre de Arica, su figura representa la memoria activa de un pueblo que lucha por no ser silenciado.
Desde una generación más joven, Paula Gallardo Díaz encarna la resistencia desde la creación artística. Educadora, danzante y gestora cultural, ha trabajado en proyectos pedagógicos y colectivos que utilizan el cuerpo, la música y el tambor como herramientas de identidad. “Paula lleva el ritmo como bandera”, señalaron desde la organización, resaltando su rol en la revitalización de la cultura afro entre las juventudes.
La tercera homenajeada fue Camila Rivera Tapia, abogada y activista feminista afro. Nacida en Copiapó, pero profundamente vinculada a Arica, fundó el Colectivo de Mujeres Afro Luanda y redactó una de las tesis jurídicas que sirvieron de base para la Ley 21.151, que reconoce al pueblo tribal afrodescendiente chileno. En 2024, Camila marcó un hito al convertirse en la primera mujer afrodescendiente en ejercer como Delegada Presidencial Regional. Su actual estado de salud, que la mantiene hospitalizada en Santiago, impidió su presencia en la ceremonia, donde su padre, Juan Rivera, recibió el galardón en medio de una ovación cargada de emoción.
Patrimonio Vivo, Herencia Presente
La directora regional del Servicio del Patrimonio Cultural, Lenina Barrios Atencio, subrayó la trascendencia de este acto:
“Hemos entregado junto a la mesa técnico-política del pueblo afrodescendiente el reconocimiento a tres mujeres claves en espacios de representación política y social. Son parte esencial del resguardo del patrimonio vivo de nuestra región”, afirmó.
El Reconocimiento Sonia Salgado Henríquez no es solo un premio simbólico. Es un gesto de reparación, visibilidad y justicia. Es la confirmación de que la historia también se escribe con trenzas, con tambor, con caderas en movimiento, con palabras de dignidad y con la firmeza de quienes, desde siglos de silencio impuesto, hoy alzan la voz para ser vistas, oídas y respetadas.