Comuneros De Camarones Exigen Soluciones Urgentes Ante Crisis Por Cierre Parcial De Cuesta Chinchorro

Vecinos cortan ruta a la altura de Cuya denunciando aislamiento, pérdidas económicas y nulo cumplimiento de promesas gubernamentales.

Una creciente molestia se ha manifestado entre los habitantes de la comuna de Camarones, al interior de la Región de Arica y Parinacota, quienes este sábado bloquearon parcialmente la Ruta 5 Sur a la altura del sector de Cuya. La acción, encabezada por organizaciones vecinales y comerciantes locales, buscó visibilizar las severas consecuencias que ha provocado el prolongado cierre parcial de la cuesta Chinchorro, afectada por derrumbes de gran magnitud desde hace varios meses.

La vía, que conecta la ciudad de Arica con el resto del país, ha permanecido operativa solo mediante un tránsito regulado por horarios y turnos, debido al alto riesgo de deslizamientos. Esta condición ha dejado a la comunidad en una situación crítica, marcada por el aislamiento, la caída del comercio y la interrupción de servicios básicos.

“Quisimos expresar nuestro profundo malestar por el tema de los cortes que se realizan por los derrumbes en la cuesta Chinchorro. Esto nos ha afectado como comerciantes, ya que han bajado considerablemente nuestras ventas con este problema”, expresó Jorge Ardiles, presidente de los comerciantes establecidos de Cuya, quien también advirtió sobre el desabastecimiento de productos esenciales para el funcionamiento de sus negocios.

La molestia no se limita al ámbito económico. La dirigencia vecinal advirtió que la situación representa una amenaza directa a la seguridad de los habitantes, en especial de quienes deben trasladarse a diario por la ruta.

“Tenemos niños, adultos y toda la comunidad en general que corre un riesgo persistente para poder pasar por ahí. Ya está bueno de mentiras, de plazos que no se han cumplido, queremos que las autoridades se pongan la mano en el corazón y velen por la gente que está haciendo patria en esta comuna”, manifestó con indignación Paola Rojas, presidenta de la Junta de Vecinos N°1 de Cuya.

La comunidad denuncia que, ante cada cierre de la vía, el sector queda virtualmente incomunicado, dificultando el acceso a servicios médicos, emergencias y traslados esenciales.

“Se nos han prometido estancias médicas, ayuda que no ha llegado. Todos corren riesgos al pasar por este camino, no solamente la gente de Camarones”, subrayó la dirigente, apuntando a un incumplimiento sistemático de las promesas realizadas por autoridades regionales y nacionales.

Este escenario se desarrolla a pesar de los informes emitidos por SENAPRED y organismos técnicos, que han advertido sobre la inestabilidad estructural del talud de la cuesta, el peligro de nuevos deslizamientos y la limitada visibilidad en el tramo, razones por las que el tránsito sigue siendo controlado.

La comunidad exige la habilitación urgente de una ruta alternativa permanente y medidas concretas que permitan retomar la vida productiva y cotidiana, asegurando la integridad física y la conectividad de sus habitantes. Mientras tanto, aseguran que las movilizaciones continuarán si no se entregan respuestas claras, con plazos definidos y recursos asignados.

📅 Cronología De La Inestabilidad En La Cuesta Chinchorro

Últimos 12 meses (2024–2025)

Julio 2024

  • Primeros reportes de caída de rocas aisladas tras intensas lluvias en la zona precordillerana.
  • Dirección de Vialidad realiza limpiezas preventivas, sin cerrar la ruta.

Septiembre 2024

  • Se registra el primer derrumbe significativo en el kilómetro 2 de la cuesta, lo que obliga a un cierre por 6 horas.
  • SENAPRED y MOP indican que “la saturación del terreno y las fisuras del talud norte” representan riesgo inminente.

Diciembre 2024

  • Nuevo deslizamiento de rocas tras microsismos en la región.
  • La vía es reabierta con tránsito controlado por turnos de 4 horas.

Marzo 2025

  • Se implementa un plan de monitoreo permanente con sensores de vibración y cámaras térmicas para prever actividad del talud.

Junio 2025

  • Se produce el evento más crítico: caída de una masa rocosa de aproximadamente 8 toneladas.
  • Tránsito es suspendido durante 36 horas; se reportan vehículos dañados sin víctimas fatales.

5 De Julio De 2025

  • SENAPRED informa dos derrumbes consecutivos en menos de dos horas.
  • Se decreta cierre total de la cuesta hasta nuevo aviso, por “riesgo estructural agravado y baja visibilidad nocturna”.

Análisis Técnico Simplificado: ¿Por Qué Se Derrumba La Cuesta Chinchorro?

1. Talud Fracturado Y No Consolidado

La cuesta Chinchorro fue construida cortando una ladera natural con capas de roca sedimentaria y material volcánico antiguo, muy susceptible a erosión. La falta de anclajes profundos y mallas de contención en algunos tramos aumenta el riesgo de colapso.

2. Factores Agregados

  • Lluvias extremas y cambios térmicos: Infiltración de agua debilita la cohesión del terreno, provocando grietas invisibles que se expanden con el calor del día y frío nocturno.
  • Sismos frecuentes en la zona: Pequeños temblores diarios (magnitudes menores a 4.0) generan microfracturas acumulativas.
  • Tránsito de vehículos pesados: Vibraciones constantes aceleran la inestabilidad del talud.

3. Diagnóstico de SENAPRED (julio 2025):

“El área presenta fracturación activa, inestabilidad de bloques superiores y falta de drenaje superficial. Se recomienda mantener el tránsito suspendido hasta completar los estudios geotécnicos de profundidad.”


¿Existe Una Solución Alternativa?

El Ministerio de Obras Públicas ha evaluado dos vías complementarias:

  • Construcción de un túnel bypass bajo la cuesta, con costos estimados superiores a 60 mil millones de pesos.
  • Mejoramiento del antiguo camino costero (sector Quiane–Las Machas), como vía alternativa de emergencia, aunque requiere estabilización y pavimentación.

Un Año De Espera, Sin Solución Definitiva

Ha pasado más de un año desde que los primeros derrumbes encendieron las alarmas en la cuesta Chinchorro, y aunque las comunidades afectadas han levantado la voz en múltiples ocasiones —desde cartas formales hasta protestas en plena ruta—, la solución definitiva sigue siendo una promesa sin calendario.

Durante este tiempo, se han implementado medidas parciales: monitoreos geológicos, tránsito controlado y cierres temporales. Sin embargo, los riesgos persisten y la población sigue expuesta, especialmente en eventos climáticos o sísmicos. Los comerciantes de Cuya ven sus ingresos desplomarse, los vecinos temen cada viaje, y los escolares han enfrentado dificultades para asistir a clases con regularidad.

Desde el Ministerio de Obras Públicas se ha reconocido la necesidad de una solución estructural. Existen propuestas en estudio, como un bypass vial o la habilitación de una ruta alterna por la costa, pero ninguna ha superado aún la fase de evaluación técnica ni cuenta con financiamiento aprobado.

Como señala la presidenta de la Junta de Vecinos de Cuya: “Ya no basta con diagnósticos ni promesas, necesitamos voluntad real para que vivir en esta zona no sea una condena diaria”.

El tiempo se agota. Y mientras el terreno sigue cediendo, también lo hace la confianza de una comunidad que —pese a la adversidad— no se rinde en su derecho a vivir con dignidad y seguridad.