MEJILLONES: La Bahía Donde el Progreso Huele a Muerte Y Ninguna Ley se Respeta

Derrames sin respuesta, fiscalizadores ausentes y un ecosistema que se muere mientras el norte de Chile paga las consecuencias

Un video publicado en redes sociales el 1 de abril de 2026 muestra humo negro emanando durante más de 30 minutos desde las instalaciones industriales de la Bahía de Mejillones, en la Región de Antofagasta, sin que ninguna autoridad se presente a controlar la emergencia. La denuncia, hecha por una agencia de turismo local, destapa una realidad que los documentos oficiales, las organizaciones ambientales y los propios pescadores artesanales llevan años describiendo: Mejillones es una zona de sacrificio donde las normas existen en el papel, pero no en la práctica. Y sus consecuencias no se quedan en la bahía. Llegan hasta Arica.

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1 ABR 2026
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Métricas verificadas de la publicación original en Facebook de Agenciajcabrera Mejillones Ch al 3 de abril de 2026. Fuente: capturas de pantalla aportadas a Radio Siglo 25.

EL VIDEO QUE LO DICE TODO

El 1 de abril de 2026, la cuenta de Facebook de Agenciajcabrera Mejillones Ch publicó un video acompañado de un texto que, en pocas líneas, resume décadas de abandono. ‘Hoy quiero decirle la verdad’, escribe el autor, con el emoji de rabia que ya es símbolo de esta comunidad. ‘Nos da mucha pena y rabia cómo la gente local no hace nada por el lugar donde vive’. Y luego, la denuncia concreta: ‘El otro video nadie vio, pero estuvo más de 30 minutos humeando. Así que subo estos registros porque otros lo ocultan’.

Ese material audiovisual muestra lo que las circulares de la Armada de Chile dicen que no puede ocurrir. La Circular DIRECTEMAR A-53/003, que regula los Planes de Contingencia contra derrames de hidrocarburos, establece con claridad que toda empresa con instalaciones de transferencia de hidrocarburos debe activar su protocolo de emergencia de forma inmediata. No en 30 minutos, ni cuando llegue alguien, “inmediatamente”.

Treinta minutos de combustión o humo sin respuesta visible no es una falla técnica aislada. Es la expresión de una falla sistémica: ausencia de vigilancia, planes de contingencia que no se ejecutan, y una comunidad que lleva años grabando con el celular lo que las cámaras oficiales no muestran.

La nave se fue: lo que revelan los comentarios

La publicación original acumuló en menos de 48 horas 146 reacciones, 36 comentarios y 59 compartidos. Pero más relevante que las cifras es lo que se dice en ese hilo. El usuario Nacho Poblete preguntó directamente: “¿El derrame proviene de qué nave? ¿Está aún a la gira en el Puerto?” La respuesta la dio el propio autor de la publicación: “No, la nave se fue porque faltó más presión. Solo ofrecieron dinero a una empresa contratista para que se haga cargo. Según pasó a una seguradora, pero ¿dónde está toda la gente de Mejillones?”

Esta respuesta tiene tres implicancias jurídicas de primer orden. Primero: la nave abandonó el puerto tras el derrame sin que DIRECTEMAR la retuviera ni iniciara investigación sumaria, como exige el D.L. N°2.222. Segundo: el manejo fue derivado a una empresa contratista privada, lo que sugiere que el responsable intentó resolver el daño al margen de los canales institucionales. Tercero: el asunto habría pasado por una aseguradora, lo que implica un reconocimiento privado del siniestro que nunca se tradujo en sanción oficial pública.

El resto del hilo completa el retrato. Alejandra Verónica Avuz denuncia que las tortugas desaparecieron de las caolinas. Un vecino relata cómo su familiar con dos dedos quebrados esperó más de dos horas una ambulancia porque no hay traumátólogo en Mejillones, fue trasladado a Antofagasta y esperó cuatro horas más para ser atendido. Clara Barrios documenta la paradoja: Mejillones genera el 17% de la electricidad nacional, pero la luz y el gas le llegan más caros que a Santiago. Isabel Olivares añade la comparación que duele: en el sur los pescadores logran indemnizaciones de 25 millones de pesos por afectado en cuatro años. En Mejillones, jamás se ha llegado a eso. Y Eduardo Lorenzo lo sintetiza: “El Norte siempre en sacrificio para la burguesía y su Gobierno Central”.

Fuente: Capturas de pantalla del hilo de comentarios de Agenciajcabrera Mejillones Ch, Facebook, 1-3 de abril de 2026, aportadas a Radio Siglo 25. La redacción contactó al autor solicitando el nombre o matrícula del buque; al cierre de esta edición no hubo respuesta.

QUÉ DICEN LAS NORMAS Y QUÉ OCURRE EN LA REALIDAD

Chile tiene un marco regulatorio ambiental marino que, sobre el papel, es exigente. El problema, documentado por organizaciones como la ONG FIMA, CIFAMAC y la Fundación Terram, es la brecha enorme entre lo que la ley ordena y lo que ocurre en terreno.

Lo que la ley obliga

NORMAOBLIGACIÓN
D.S.(M) N°1 de 1992 — Reglamento de Contaminación Acuática, Art. 5° y 7°Prohibición absoluta de derramar hidrocarburos en aguas chilenas. La Autoridad Marítima DEBE adoptar medidas de prevención y control.
Circular DIRECTEMAR A-53/003Toda empresa con terminal de hidrocarburos debe tener Plan de Contingencia aprobado, equipamiento mínimo de contención y acreditar capacidad de respuesta ante DIRINMAR.
Ley de Navegación D.L. N°2.222, Art. 5° y 6°La Armada (DIRECTEMAR) debe fiscalizar activamente. La inacción ante un incidente puede configurar omisión de deberes funcionales.
Convenio MARPOL 73/78 (Anexo I)Chile, como Estado parte, debe garantizar notificación inmediata ante cualquier derrame y activar los centros CERCON (Centros Regionales de Control de la Contaminación).
Ley 19.300 (Bases del Medio Ambiente), Art. 19 N°8 CPRLos ciudadanos tienen derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. El Estado debe dictar Plan de Descontaminación en zonas saturadas.

Lo que ocurre en la realidad

Según documentación recopilada por organizaciones ambientales y reportes del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Mejillones es la única de las cinco zonas de sacrificio de Chile que no tiene plan de descontaminación. Mientras las normas exigen respuesta inmediata ante derrames, los vecinos y pescadores documentan incidentes que duran 30 minutos o más sin que nadie llegue.

El Centro de Investigación de Física Aplicada al Medio Ambiente y Ciencias del Mar (CIFAMAC) lleva años tomando muestras en la bahía cada vez que ocurre un incidente. Su diagnóstico es contundente: cada año se producen múltiples derrames, incluidos ácido sulfúrico (2017) y amoniaco (2016), más numerosos vertidos de fuente no identificada que matan las microalgas de la columna de agua.

UNA ZONA DE SACRIFICIO: 9 TERMOELÉCTRICAS, 7 PUERTOS Y 5% DE FAUNA

Para entender la magnitud del problema, hay que mirar los números. Mejillones, una ciudad de aproximadamente 13.000 habitantes, concentra hoy el 75% de la potencia instalada del Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) y el 17% de la capacidad eléctrica nacional. Eso equivale a nueve termoeléctricas a carbón funcionando en una bahía que antes era sinónimo de mariscos y pesca artesanal.

El impacto sobre el ecosistema marino es devastador y está documentado con cifras que impresionan. Un buceador industrial que trabaja regularmente con las empresas energéticas de la zona y que prefirió mantener el anonimato ante el periodista que realizó el reportaje original, resumió la situación con una frase: ‘La población marina se redujo al 5% de lo que existía antes.’

Fuente: Reportaje de la periodista francesa Camille Lavallee, reproducido en Mapuexpress, 31 de marzo de 2018 (‘Chile y zonas de sacrificio: Los casos de Tocopilla y Mejillones’).

En 2019, el propio Ministerio del Medio Ambiente confirmó lo que los pescadores llevaban años describiendo: el fondo marino de la bahía de Mejillones presenta condiciones de anoxia, es decir, ausencia de oxígeno. Es el tipo de daño que no se ve a simple vista pero que mata todo lo que no puede escapar: microorganismos, larvas, fondos bentónicos. Es un daño que, advierten los científicos, puede agravarse con cada nuevo derrame de carbón o hidrocarburo.

¿DÓNDE ESTÁN LOS FISCALIZADORES?

La pregunta que la comunidad de Mejillones lleva años haciéndose es también la que los organismos ambientales y los expertos legales formulan sin obtener respuesta satisfactoria: ¿por qué las autoridades no actúan?

La Armada y DIRECTEMAR: competencia y ausencia

La Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (DIRECTEMAR), dependiente de la Armada de Chile, es la institución responsable de fiscalizar el cumplimiento de los Planes de Contingencia ante derrames. El Plan Nacional de Respuesta ante Derrames de Hidrocarburos (versión 2014, actualizada en 2025) establece una estructura de tres niveles: el Centro Nacional (CENCON), los Centros Regionales (CERCON) y los Centros Locales de Contaminación. La Gobernación Marítima de Antofagasta es el CERCON responsable para la Bahía de Mejillones.

El problema documentado por las organizaciones civiles es que la activación de estos centros depende de que alguien, la empresa o algún observador reporte el incidente. Y varios incidentes no se reportan. El activista ambiental Jhonatan Muñoz, de la zona, denunció que ‘ha habido unos diez varamientos reportados, porque no todo lo que está pasando en la zona industrial se da a conocer’.

Fuente: Jhonatan Muñoz, activista ambiental, citado en El Mostrador, 20 de febrero de 2020.

La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA): multas que no cambian nada

La SMA tiene competencia para fiscalizar las Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA) de las empresas. En el caso del derrame de carbón de febrero de 2020, la Municipalidad de Mejillones presentó una denuncia y la SMA dio un plazo de 72 horas al Complejo Portuario de Mejillones para informar su plan de acción. Pero los propios vecinos denuncian que ‘la justicia ambiental es muy lenta’.

Una de las irregularidades más graves detectadas por la ONG FIMA es que varias centrales termoeléctricas en Mejillones operan con Resoluciones de Calificación Ambiental aprobadas antes de 1997 —cuando aún no existía el actual Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA)—, lo que significa que nunca pasaron por una evaluación de impacto propiamente tal. El SEIA no analizó su línea de base, no predijo todos sus impactos ni estableció medidas de mitigación adecuadas.

Fuente: ONG FIMA, proyecto de descarbonización de Mejillones y Huasco (fima.cl); reportaje de El Mostrador, febrero 2020.

El SEREMI de Salud: enfermedades sin estadísticas

Un estudio del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica determinó que los habitantes de zonas con termoeléctricas a carbón se enferman hasta cuatro veces más y tienen los índices de cáncer pulmonar más altos del país. Sin embargo, los sucesivos gobiernos y las propias empresas han cuestionado o ignorado estas cifras, impidiendo que se declaren oficialmente las zonas como ‘saturadas’, lo que activaría la obligación legal de implementar planes de descontaminación.

LA COSTA QUE CONECTA MEJILLONES CON ARICA: LAS CALETAS DEL NORTE GRANDE

Mejillones no es una isla, sus aguas conectan con toda la costa norte de Chile a través de la Corriente de Humboldt, uno de los ecosistemas marinos más ricos del planeta. Lo que contamina la Bahía de Mejillones no se queda ahí, se mueve.

Las caletas entre Mejillones y Tocopilla

Al norte inmediato de Mejillones, la primera comunidad pesquera artesanal es Caleta Hornitos, ubicada dentro de la misma comuna. Esta caleta tiene una historia pesquera ancestral ligada al pueblo Chango y hoy es objeto de una inversión de $2.700 millones del Ministerio de Obras Públicas para modernizar su infraestructura. Pero mientras se construyen nuevas rampas y servicios higiénicos, la bahía que rodea a sus pescadores sigue siendo la misma bahía contaminada.

Más al norte, ya en la Región de Antofagasta, pero en la comuna de Tocopilla, se encuentran las caletas de Gatico y Cobija. Tocopilla misma es otra zona de sacrificio, con cinco termoeléctricas a carbón de Engie y décadas de contaminación documentada. Los pescadores de esta zona llevan años desplazándose a caladeros más lejanos porque los cercanos ya no producen.

La Corriente de Humboldt: el conductor invisible

Para entender cómo un derrame en Mejillones puede afectar a un pescador en Arica —a más de 700 kilómetros al norte— hay que entender la Corriente de Humboldt. Esta corriente fría fluye en dirección norte a sur a lo largo de toda la costa del Pacífico sur de Chile y Perú. Es la razón por la que estas aguas son tan ricas en anchovetas, jureles y mariscos: el afloramiento costero trae nutrientes desde las profundidades a la superficie.

Pero esa misma corriente también transporta contaminantes. Los hidrocarburos derramados en la bahía de Mejillones entran en la columna de agua, se dispersan y son arrastrados hacia el norte por el movimiento oceánico. Los metales pesados que se acumulan en el sedimento ingresan a la cadena alimenticia: primero en el plancton y los bivalvos, luego en los peces pequeños, y finalmente en las especies que los pescadores artesanales capturan y venden en los mercados de Arica, Iquique y Antofagasta.

Los pescadores de Arica: el eslabón más lejano y vulnerable

En Arica, los pescadores artesanales, tienen una relación particular con la anchoveta del norte grande, esta especie, base de la harina y el aceite de pescado, se captura en caladeros que se extienden desde Arica hasta Mejillones. Los barcos artesanales de mayor porte de Arica muchas veces viajan al sur para pescar en aguas más ricas.

El problema es que esas aguas más ricas son también las más contaminadas. La pesca artesanal de anchoveta para plantas de reducción (harina y aceite de pescado) depende de que las plantas industriales de la zona reciban y procesen el producto. Y esas plantas están precisamente en Mejillones, Iquique y Arica. La contaminación que mata las anchovetas en Mejillones reduce la biomasa disponible para los pescadores del norte, incluyendo los ariqueños.

Más grave aún: si los productos marinos capturados en aguas contaminadas por metales pesados o hidrocarburos llegan a los mercados de Arica sin controles adecuados, el riesgo no es solo económico. Es un riesgo de salud pública para los consumidores de toda la región norte de Chile.

RUTA DE LA CONTAMINACIÓN: DE MEJILLONES A ARICA 1. Derrame de hidrocarburos o vertido de carbón en la Bahía de Mejillones. 2. Los contaminantes ingresan a la columna de agua y al sedimento marino. 3. La Corriente de Humboldt transporta micropartículas hacia el norte. 4. Los contaminantes se bioacumulan en la cadena trófica: plancton → bivalvos → anchovetas → peces mayores. 5. Los pescadores artesanales de Tocopilla, Iquique y Arica capturan en aguas afectadas. 6. Los productos marinos contaminados pueden llegar a los mercados sin detección si SERNAPESCA no realiza muestreos periódicos.

EL NEGOCIO DEL SACRIFICIO: QUIÉN GANA Y QUIÉN PAGA

En febrero de 2017, la comuna de Mejillones poseía el 75% de la potencia instalada del SING, que abastece de electricidad a todas las regiones del norte grande: Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. Los principales consumidores de esa electricidad son las grandes empresas mineras. En otras palabras: Mejillones quema carbón para que las mineras del norte extraigan cobre. La energía viaja hacia el norte. La contaminación se queda en la bahía.

Las empresas que operan en Mejillones, Engie de Francia y AES de Estados Unidos, aplican estándares ambientales significativamente más estrictos en sus países de origen. La normativa chilena, reconocida por la propia Fundación Terram como ‘laxa’ y con ‘estándares inferiores a los que recomienda la Organización Mundial de la Salud’, les permite operar en Chile de una manera que sería ilegal en Francia o en Estados Unidos.

La otra cara del sacrificio es la infraestructura básica que falta. La misma publicación de la Agenciajcabrera Mejillones que denuncia el derrame lo dice sin rodeos: ‘No tenemos hospitales ni colegios buenos hace años. Hablan de oportunidades laborales cuando no es así, solo gente faenera’. Una ciudad que genera el 17% de la electricidad de Chile no tiene hospitales de calidad. Sus trabajadores viven en la zona, pero los dueños de las empresas, como señala la denuncia, ‘alojan en otras regiones de Chile’.

EL SEGUNDO VIDEO: UN BUQUE CON FORADO DERRAMA PETRÓLEO EN LA NOCHE

Si el primer video, el del humo sostenido por más de 30 minutos sin respuesta institucional, es evidencia de una falla en los protocolos de contención en tierra, el segundo video sube radicalmente el nivel de gravedad. Grabado durante la noche el que fue subido a las redes sociales el 1 de abril de 2026, y publicado en la cuenta de Facebook de Agenciajcabrera Mejillones Ch, muestra algo que las normas ambientales chilenas e internacionales prohíben de manera absoluta: un buque con un orificio en el casco desde el que emana petróleo directamente al mar.

Quienes grabaron se acercaron deliberadamente a la embarcación en la oscuridad y usaron una linterna para iluminar el punto exacto del forado. El análisis del material gráfico obtenido permite una descripción técnica precisa: el casco del buque es de color rojo bermellón (pintura antiincrustante típica de la obra viva, es decir, la parte del casco diseñada para estar sumergida), lo que indica que el orificio se encuentra en la zona de flotación o levemente por encima de ella. Se distingue con claridad una franja azul que corresponde a la línea de transición entre la obra viva y la obra muerta del casco. Es exactamente en esa franja azul donde se localiza el forado. La linterna apunta directamente al orificio y la imagen muestra el líquido oscuro emanando activamente y formando una mancha negra visible sobre la superficie del mar, con los reflejos típicos de un hidrocarburo liviano o combustible disperso en el agua. La película de hidrocarburo ya se extiende alrededor del casco en el momento de la grabación.

QUÉ ESTABLECE LA LEY ANTE ESTE HECHO CONCRETO El Reglamento para el Control de la Contaminación Acuática (D.S.(M) N°1 de 1992), en su Artículo 7°, prohíbe de manera absoluta derramar petróleo o sus derivados en aguas jurisdiccionales de Chile. El Convenio MARPOL 73/78, ratificado por Chile, obliga a la notificación inmediata a la Autoridad Marítima ante cualquier descarga de hidrocarburos desde un buque. La Ley de Navegación (D.L. N°2.222, Art. 5° y 6°) establece responsabilidad directa del capitán y del propietario del buque. Un orificio en el casco que emana petróleo sin que se haya notificado a DIRECTEMAR ni activado el Plan de Contingencia constituye una infracción grave y simultánea de las tres normas.

Análisis técnico de la imagen: lo que revela el color rojo del casco

El color rojo del casco no es un detalle estético: es información técnica determinante. En la construcción naval, la pintura roja antiincrustante se aplica exclusivamente a la obra viva del buque, es decir, a la sección del casco que normalmente va sumergida. La franja azul visible en la imagen corresponde a la línea de flotación, la zona donde el agua toca el casco cuando el buque está cargado. El hecho de que el forado se encuentre en esa franja azul, en el límite entre la obra viva roja y la obra muerta superior, tiene dos implicancias técnicas y legales críticas.

Primero: un orificio en la línea de flotación no es daño menor ni desgaste normal. Es una brecha estructural que en condiciones de mar movido puede comprometer la estabilidad del buque y amplificar masivamente el volumen del derrame. Segundo: un buque con daño visible en el casco en esa zona no debería estar operando ni fondeado sin haber notificado a la Autoridad Marítima. El Artículo 94 del Reglamento General de Orden, Seguridad y Disciplina en Naves y Litoral obliga al capitán a comunicar cualquier daño que afecte la navegabilidad o que represente riesgo de contaminación. La imagen prueba que ese orificio existía y que el hidrocarburo salía activamente, sin que se hubiera notificado ningún incidente.

La película oscura que se extiende sobre el agua alrededor del casco, visible en la imagen con los reflejos iridiscentes característicos de los hidrocarburos bajo luz artificial, indica que el derrame llevaba suficiente tiempo como para haberse dispersado en la superficie. No es un goteo recién iniciado: es una mancha en expansión. Cada litro de hidrocarburo que cae al mar puede cubrir hasta 12 metros cuadrados de superficie marina, afectando la oxigenación del agua y la vida microscópica que sostiene toda la cadena trófica de la bahía.

La secuencia temporal de ambos videos es especialmente relevante. El primero, grabado de día, documenta el episodio de humo y combustión. El segundo, grabado en la misma noche con linterna, documenta el derrame activo desde el casco. Esto establece una línea de tiempo que acredita que la contaminación no fue un hecho puntual y rápido, sino un proceso sostenido que se extendió al menos durante toda esa jornada, sin que ningún organismo fiscalizador se hiciera presente.

Cómo identificar el buque: el Registro de Naves de DIRECTEMAR

Dado que el nombre o matrícula del buque es visible en el video, la identificación del responsable es un paso directo. La Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (DIRECTEMAR) mantiene el Registro de Naves de Chile, que es público y permite identificar al armador, al agente marítimo y al propietario registrado de cualquier embarcación que opere en aguas chilenas. Con el nombre o matrícula obtenida del video, se puede solicitar esa información directamente en la Gobernación Marítima de Antofagasta o a través del sitio web oficial de DIRECTEMAR (directemar.cl).

Para efectos de la investigación periodística y de la denuncia legal, se recomienda: (1) realizar una captura de pantalla del fotograma donde se ve más claramente el nombre o matrícula; (2) conservar los videos originales en al menos dos dispositivos distintos y en la nube; (3) no editar ni recortar los videos, ya que la integridad del archivo original tiene valor probatorio superior a cualquier extracto; (4) documentar la URL de cada publicación de Facebook con fecha y hora visible antes de que eventualmente sean eliminadas.

Por qué grabar de noche con linterna es una prueba de primer orden

Desde el punto de vista jurídico y periodístico, el video nocturno tiene tres características que lo convierten en una prueba de primer orden. Primero, acredita que el derrame ocurrió fuera del horario habitual de inspección: la ausencia de luz natural confirma que, a esa hora, ningún inspector de DIRECTEMAR ni de la SMA estaba presente en la bahía. Segundo, el uso deliberado de linterna para iluminar el forado demuestra la intención documental de quienes grabaron: no fue una imagen capturada al azar, sino el resultado de una aproximación consciente al punto del derrame. Tercero, la cercanía de la cámara al casco del buque permite una identificación visual directa del origen del hidrocarburo, lo que elimina cualquier ambigüedad sobre la fuente.

En Chile, los derrames de hidrocarburos que ocurren de noche son especialmente problemáticos porque el Plan Nacional de Respuesta ante Derrames de Hidrocarburos de DIRECTEMAR depende en gran medida de la notificación voluntaria por parte de los responsables. Nadie notificó. Fue la ciudadanía la que documentó el hecho, se acercó al buque y lo publicó en redes sociales. Eso no es solo una denuncia: es la evidencia del colapso del sistema de fiscalización nocturna en una de las bahías industriales más activas del norte de Chile.

QUÉ SE PUEDE HACER: RUTAS LEGALES Y CIVILES

El marco legal chileno, aunque imperfecto, ofrece herramientas que las comunidades afectadas —incluyendo las de Arica— pueden activar. La ONG FIMA, que litiga desde hace años en defensa de las zonas de sacrificio, y organizaciones como Oceana y Terram han identificado las vías más efectivas.

En el corto plazo (0 a 30 días)

  1. Denuncia formal ante la SMA y la Gobernación Marítima de Antofagasta adjuntando los videos como evidencia digital. La Circular DIRECTEMAR A-53/003 y el D.S.(M) N°1 de 1992 son las normas aplicables.
  2. Querella ante la Fiscalía Regional de Antofagasta por los delitos de los Artículos 291 bis y 291 ter del Código Penal chileno, que tipifican los delitos ambientales.
  3. Recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Antofagasta invocando el Artículo 19 N°8 de la Constitución, derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación.
  4. Solicitar a SERNAPESCA la realización inmediata de muestreos de agua, sedimento y fauna marina en la bahía para documentar el estado post-incidente con valor legal.

En el mediano plazo (1 a 6 meses)

  • Articular una red de pescadores artesanales del norte grande: Arica, Iquique, Tocopilla y Antofagasta, para documentar colectivamente el impacto en sus caladeros y presentar una denuncia interregional.
  • Presentar el caso ante el Relator Especial de la ONU sobre Derechos Humanos y Medio Ambiente. Mejillones cumple todos los criterios de una zona de sacrificio con vulneración sistemática de derechos.
  • Usar el mecanismo de Punto de Contacto Nacional de la OCDE para denunciar a Engie (francesa) y AES Andes (estadounidense) por operar en Chile con estándares inferiores a los de sus países de origen.
  • Exigir al Ministerio del Medio Ambiente la declaratoria de ‘zona saturada’ por contaminación marina en Mejillones, lo que activaría la obligación legal de dictar un Plan de Descontaminación.

Este reportaje fue elaborado cruzando diversas fuentes documentales, publicaciones científicas y testimonios públicos. A continuación, se listan las principales fuentes consultadas:

Fuentes primarias:

  • Agenciajcabrera Mejillones Ch — Publicación en Facebook con denuncia y video del derrame, 2 de abril de 2026.
  • DIRECTEMAR — Circular A-53/003: Planes de Contingencia y equipamiento mínimo de respuesta ante derrames (directemar.cl).
  • DIRECTEMAR — Circular A-52/001: Residuos MARPOL, instalaciones de recepción (directemar.cl).
  • DIRECTEMAR — Plan Nacional de Respuesta ante Derrames de Hidrocarburos, versión 2014/2025 (directemar.cl).
  • Dirección de Obras Portuarias (MOP) — Comunicado proyecto Caleta Hornitos, 17 de febrero de 2026 (dop.mop.gob.cl).

Fuentes secundarias y documentación académica:

  • Fundación Terram — ‘Chile: Zonas de Sacrificio, un negro negocio’, mayo 2021 (terram.cl).
  • Fundación Terram — ‘Impactos por zona: Carbón’ (terram.cl/carbon).
  • ONG FIMA — Proyecto de descarbonización de Mejillones y Huasco; etiqueta ‘Mejillones’ (fima.cl).
  • CIFAMAC Chile — Portal de contaminación y monitoreo marino Bahía de Mejillones (cifamac-chile.weebly.com).
  • Mapuexpress — ‘Chile y zonas de sacrificio: Los casos de Tocopilla y Mejillones’, 31 de marzo de 2018 (reportaje con testimonios de pescadores y buceadores).
  • El Mostrador — ‘Mejillones sufre otro desastre ambiental: derrame de seis toneladas de carbón’, 20 de febrero de 2020.
  • Wikipedia — ‘Zona de sacrificio de Mejillones’ (con referencias al INDH y UC).
  • PNUD / Proyecto Humboldt II — ‘La importancia de mecanismos de gestión para el Gran Ecosistema Marino de la Corriente de Humboldt’ (undp.org/chile).
  • Mongabay Latam — ‘Sobreexplotación, pesca ilegal y conservación: el panorama del océano en Chile’, 2018 (es.mongabay.com).
  • El Mostrador — ‘Acerca de las perforaciones de la pesca industrial en el norte de Chile’, 12 de enero de 2022.
  • Convenio MARPOL 73/78 y sus Anexos (texto oficial en directemar.cl).

RADIO SIGLO 25 · UNIDAD DE INVESTIGACIÓN

Este reportaje puede ser reproducido citando la fuente. Se alienta su difusión para el bien de las comunidades afectadas.