El Ejecutivo encabezado por José Antonio Kast confirmó el retiro del veto que había sido presentado por la administración anterior al proyecto de Ley Integral de Personas Mayores, lo que permite retomar su tramitación final y dejarla en condiciones de ser promulgada.
La iniciativa, que había sido aprobada de forma unánime en el Congreso durante el mandato de Gabriel Boric, quedó detenida tras la presentación de un veto sustitutivo en febrero. Con la decisión actual, el proceso legislativo se reactiva, despejando el camino para su pronta implementación.
El cuerpo legal establece un marco de protección que contempla una serie de garantías para este grupo etario, incluyendo el derecho a un trato digno, acceso preferente a servicios, igualdad ante la ley, autonomía personal y mecanismos que favorezcan su integración social.
Desde el Gobierno, la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, valoró la medida y subrayó la importancia de acelerar su puesta en marcha. En ese sentido, afirmó: «Estamos destrabando un proceso muy esperado que dio lugar a una ley ampliamente consensuada, pero que fue detenido por el veto, que no tuvo mayores avances por parte del Ejecutivo».
Asimismo, la secretaria de Estado agregó: «Al retirarlo, reforzamos nuestra intención de que la ley se ponga en marcha lo antes posible, con el máximo cuidado, dedicación y control de parte de nuestro ministerio».
La autoridad también adelantó que sostendrá encuentros con organizaciones vinculadas a las personas mayores, con el fin de informar los alcances de la normativa y recoger inquietudes para su correcta implementación.
En esa línea, enfatizó la necesidad de contar con políticas acordes al envejecimiento de la población, señalando que «En un país que envejece aceleradamente, contar con un marco legal moderno es una condición básica para construir políticas públicas sostenibles, inclusivas y equitativas entre generaciones. El reconocimiento digno a las personas mayores no puede esperar».
Finalmente, destacó que la ley busca fomentar la participación activa de este grupo en la sociedad, indicando que «les entrega los medios para que puedan mantenerse activos laboralmente, de acuerdo a sus condiciones particulares, conservando su relacionamiento social y así, combatiendo la sensación de soledad, determinante en su calidad de vida».
Con el retiro del veto, la normativa entra en su etapa final antes de convertirse en ley, marcando un avance significativo en materia de derechos y bienestar para las personas mayores en Chile.