Un trágico hecho se registró en la ciudad de Córdoba, donde un funcionario policial perdió la vida tras recibir un disparo mientras participaba en un operativo para capturar a delincuentes que habían cometido un robo en una vivienda. El fatal disparo fue realizado por el propio dueño de la casa asaltada, quien lo confundió con uno de los delincuentes.
La víctima fue el suboficial principal Luis Azabal, integrante de la Policía de Córdoba, quien tenía 56 años y se encontraba próximo a acogerse a retiro.
El hecho ocurrió durante la noche del jueves en el barrio Villa Belgrano, cuando al menos dos sujetos armados ingresaron a una vivienda familiar. Según los antecedentes del caso, los delincuentes intimidaron a los propietarios con cuchillos mientras exigían dinero y objetos de valor.
Durante el asalto, los atacantes lograron sustraer más de mil dólares junto a diversas pertenencias de la vivienda. Sin embargo, vecinos del sector advirtieron la situación y alertaron a la policía, lo que motivó un amplio despliegue de seguridad en el sector para localizar a los responsables.
Las patrullas policiales implementaron un operativo de búsqueda casa por casa para dar con los sospechosos. En medio de ese procedimiento, el suboficial Azabal ingresó al domicilio donde se había producido el robo.
Fue en ese momento cuando el propietario de la vivienda, identificado como Paolo Zambelli, efectuó un disparo que impactó en la clavícula izquierda del funcionario, proyectil que posteriormente alcanzó su corazón.
Tras el incidente, el policía fue trasladado de urgencia a un recinto hospitalario de la ciudad, pero pese a los esfuerzos médicos falleció pocos minutos después de su ingreso debido a la gravedad de la herida.
El dueño de la vivienda fue detenido inicialmente por la policía en el lugar de los hechos, aunque horas más tarde recuperó la libertad mientras continúa la investigación judicial.
El caso quedó caratulado como homicidio por exceso en la legítima defensa, figura penal que se aplica cuando una persona actúa para defenderse, pero supera los límites legales de dicha acción.
La abogada defensora de Zambelli, Mónica Picco, sostuvo que su representado actuó creyendo que el policía era uno de los asaltantes. Según explicó, el disparo se produjo dentro del domicilio y tanto él como su esposa cuentan con autorización legal para la tenencia de armas.
El caso ha generado conmoción en la provincia argentina, especialmente entre los integrantes de la fuerza policial, debido a que el funcionario fallecido se encontraba a poco tiempo de iniciar su proceso de jubilación tras años de servicio.