Las autoridades de la región de Arica y Parinacota comenzaron a coordinar las primeras acciones del denominado “Plan Escudo Fronterizo”, estrategia impulsada por el Gobierno para reforzar el control en el límite norte del país y enfrentar el ingreso irregular de personas por pasos no habilitados.
La planificación fue abordada durante una reunión de trabajo interinstitucional que reunió al Gobierno Regional, la Delegación Presidencial, representantes del Ejército de Chile y equipos del Ministerio de Obras Públicas de Chile. El encuentro tuvo como objetivo definir la ejecución de las primeras medidas operativas destinadas a fortalecer la vigilancia y recuperar el control territorial en la zona fronteriza.
El gobernador regional, Diego Paco, destacó la rapidez con la que se han impulsado las primeras decisiones desde el nivel central. «En primera instancia, queremos agradecer la agilidad por firmar tres decretos que vienen a tomar acciones concretas aquí en el norte. Esta reunión de trabajo es clave para poder mantener la información y estar todos coordinados», señaló.
La autoridad regional también reiteró el respaldo del Gobierno Regional a las acciones que se desarrollarán en la zona. «Desde el Gobierno Regional tenemos toda la disposición y colaboración para que resulten todas las estrategias que plantea el Ejército y las personas encargadas para poder mitigar la migración irregular, para cerrar los pasos no habilitados, pero por sobre todo para recuperar el orden y la seguridad en nuestra región», añadió.
Refuerzo Militar Y Barreras Físicas En La Frontera
Por su parte, el delegado presidencial regional, Cristian Sayes, explicó que una de las medidas centrales contempla el aumento significativo del personal militar desplegado en la frontera, tras la firma de un decreto por parte del Presidente José Antonio Kast.
«Fue anunciado por parte del Presidente Kast, la firma de un decreto que aumenta el dispositivo de personal militar en la frontera a un 100 por ciento. Si hoy tenemos 300 y fracción de efectivos, podremos tener más de 600 en la zona», indicó la autoridad.
Dentro de las primeras intervenciones contempladas en el plan se encuentra la construcción de una barrera física en el sector de Chacalluta, una zona estratégica cercana al complejo fronterizo.
El proyecto considera la excavación de una zanja de aproximadamente 600 metros de longitud destinada a impedir el paso de vehículos por sectores no habilitados. El material extraído durante los trabajos será reutilizado para levantar un muro contiguo que podría alcanzar hasta cinco metros de altura, estructura que también dificultará el tránsito peatonal clandestino.
Para la ejecución de estas obras ya se encuentra desplegada maquinaria pesada del Ejército, a lo que se sumará apoyo técnico y equipos de la Dirección de Vialidad, incluyendo retroexcavadoras y motoniveladoras que comenzarán a operar plenamente a partir de esta semana.
El delegado presidencial subrayó que el objetivo inicial de estas medidas es generar un efecto disuasivo frente a quienes intenten ingresar al país por pasos irregulares. «La primera parte es un efecto disuasivo. Estamos ya demostrando a todas las personas que no puedan pasar de manera ilegal y que no puedan pasar por la zona fronteriza», afirmó.
Finalmente, Sayes enfatizó que el propósito del plan es reforzar el control migratorio en el límite norte del país. «Lo que buscamos es que, de una vez por todas, el ingreso y la salida del país sea de manera regular, prolija, que cumplan con todos los antecedentes y documentos», concluyó, precisando que el despliegue de las Fuerzas Armadas también se extenderá hacia distintos puntos del interior de la región.