Tras Resolución En España: Cadena De Restaurantes “La Mafia Se Sienta A La Mesa” Deberá Cambiar Su Nombre

La cadena italiana de restaurantes “La Mafia se sienta a la mesa” deberá modificar su nombre comercial en España luego de una resolución de la Oficina Española de Patentes y Marcas, organismo que determinó que la denominación es contraria al orden público y a las buenas costumbres.

La decisión surge tras una disputa legal impulsada por la Embajada de Italia en España, que solicitó la nulidad del registro de la marca argumentando que el nombre hace referencia directa a una organización criminal, lo que resulta inapropiado y perjudicial para la imagen cultural del país.

El fallo impacta a más de un centenar de restaurantes que actualmente operan en distintas ciudades españolas bajo esa denominación, obligando a la empresa a replantear su identidad comercial una vez que el proceso judicial quede completamente cerrado.

Disputa Judicial De Larga Data

El conflicto legal se arrastra desde hace varios años. El proceso se remonta a 2017, cuando el Tribunal General de la Unión Europea resolvió anular el registro de la marca a nivel comunitario, decisión que abrió el camino para nuevas acciones legales en España.

Tras diversas instancias administrativas y judiciales, la autoridad encargada de la protección de marcas concluyó que el uso del término “mafia” en el nombre del restaurante resulta incompatible con las normas que regulan la propiedad industrial.

La resolución establece que el registro de la marca debe ser anulado, lo que obliga a la empresa a cambiar su denominación comercial en todos sus establecimientos dentro del país.

Restaurantes Continúan Operando Mientras Se Resuelve El Proceso

A pesar de la resolución, los locales de la cadena —que cuenta con más de 25 años de trayectoria— continúan funcionando con normalidad mientras se define el futuro del caso.

Por ahora, los restaurantes mantienen sus letreros, marca y modelo de funcionamiento, a la espera de una decisión definitiva o de un eventual recurso de apelación.

Según informaron medios españoles, la empresa aún dispone de un plazo aproximado de un mes para recurrir la decisión.

Desde la compañía han defendido el origen del nombre utilizado durante años, argumentando que “la compañía explicó que el nombre procede de un libro de recetas italianas y pretendía ser un guiño cultural al imaginario italiano, no una exaltación del crimen organizado”.

Hasta ahora no se ha informado cuál sería el nuevo nombre que adoptaría la cadena en caso de que la resolución se mantenga firme. Mientras tanto, el proceso continúa generando debate en España sobre los límites del uso de referencias culturales en marcas comerciales.