José Antonio Kast Emplaza A Gabriel Boric Y Pide Reunión Ampliada Por Controversia Del Cable Submarino

A pocos metros del Palacio de La Moneda, el presidente electo José Antonio Kast endureció su postura en la etapa final de la transición, en medio de la controversia por la eventual concesión de un cable submarino a la empresa China Mobile.

Tras asistir en la Contraloría General de la República a la última jornada de capacitación para nuevas autoridades —instancia encabezada por la contralora Dorothy Pérez— Kast hizo un llamado público al Mandatario para sostener una nueva reunión, esta vez con participación de ministros en ejercicio y futuras autoridades.

“Le hemos solicitado al Presidente de la República que podamos tener una reunión más, a la que podamos asistir como equipo (…) La seguridad pública es importante, las relaciones internacionales son importantes, la conectividad es importante, y hoy hay temas que se van cruzando. Espero antes de poder asumir tener esta reunión”, señaló.

El Trasfondo: El Proyecto De Conectividad Con China

En el entorno del presidente electo explican que la solicitud responde a la polémica generada por la tramitación del proyecto de cable submarino impulsado por China Mobile, asunto que derivó en un complejo escenario diplomático con Estados Unidos, incluyendo la revocación de visas a tres autoridades vinculadas al proceso, entre ellas el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz.

Desde la Oficina del Presidente Electo (OPE) sostienen que la inquietud no radica únicamente en el contenido del proyecto, sino también en la forma en que el Ejecutivo ha comunicado su estado de avance. Mientras el gobierno ha indicado que la iniciativa se encuentra en evaluación preliminar y que su definición corresponderá a la próxima administración, en el equipo entrante consideran inapropiado instalar la idea de una corresponsabilidad política.

En La Moneda se desarrolló esta semana una reunión entre el ministro del Interior, Álvaro Elizalde; la vocera Camila Vallejo; el canciller Alberto van Klaveren; y los ministros de Defensa y Transportes, Adriana Delpiano y Juan Carlos Muñoz. Según trascendió, en esa cita se reforzó la postura de que cualquier decisión definitiva recaerá en el próximo gobierno, planteamiento que el propio Boric replicó en redes sociales.

Diferencias En La Transición

La tensión tuvo una expresión concreta cuando el futuro ministro de Transportes, Louis de Grange, no asistió a una reunión programada con Muñoz. Desde el equipo de Kast explican que la cita estaba concebida inicialmente como un encuentro técnico entre subsecretarías y no como una instancia para abordar la controversia internacional.

En el círculo del presidente electo recalcan que, dada la dimensión estratégica y geopolítica del proyecto, el asunto no puede tratarse como un tema sectorial, sino que requiere una conversación ampliada que permita clarificar responsabilidades antes del cambio de mando.

Desde Presidencia confirmaron que Boric ya había contactado a Kast para sostener un nuevo encuentro en La Moneda. Según indicaron, en esa instancia se abordarán materias que requieren continuidad institucional, incluyendo la situación migratoria, la Comisión Verdad y Niñez y el propio proyecto de cable submarino.

Autocrítica En El Ejecutivo

Hasta el cierre de la jornada no existía un pronunciamiento formal respecto del emplazamiento público de Kast. No obstante, la ministra Segpres, Macarena Lobos, reconoció en Radio 13C que “acá se levantaron ciertas alertas, se tomó la decisión de profundizar en el análisis de las mismas, y sin duda que uno siempre puede hacer las cosas de mejor manera y hacer una comunicación más efectiva respecto a estas cuestiones”.

El propio Boric se refirió nuevamente al tema durante una actividad del Ministerio de Relaciones Exteriores, aludiendo al contexto internacional y a las presiones geopolíticas en la región. En ese marco, sostuvo que “la política internacional debe tener una continuidad, y quienes tenemos el honor de ejercerla por el tiempo que dura nuestro mandato debemos tener en cuenta, respetar y aprender de lo que se ha hecho antes”.

La controversia por el proyecto de conectividad con China Mobile se instala así como uno de los principales focos de tensión en la recta final de la transición presidencial, con implicancias que trascienden el ámbito técnico y se proyectan en el plano diplomático.