Chile atraviesa el nivel de fecundidad más bajo jamás registrado, con menos de un hijo por mujer, una tendencia que marcará un punto de inflexión demográfico en los próximos años. Proyecciones oficiales advierten que el país podría comenzar un período de crecimiento natural negativo, con más defunciones que nacimientos.
De acuerdo con cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa global de fecundidad cayó de forma sostenida desde 2010, influida principalmente por la disminución de los embarazos adolescentes y la postergación de la maternidad entre mujeres adultas. En 2025, el indicador alcanzó los 0,97 hijos por mujer, tras haber registrado 1,06 en 2024, y las estimaciones apuntan a que seguirá descendiendo hasta 0,89 hacia 2028.
En ese escenario, el organismo proyecta un cambio estructural en la dinámica poblacional del país. “El número de defunciones supere al número de nacimientos, dando inicio a un período de crecimiento natural negativo”, señaló Miguel Ojeda, jefe de demografía del INE, al explicar las proyecciones a mediano plazo.
Paralelamente, la esperanza de vida continúa aumentando de manera sostenida. Mientras a comienzos de la década de 1990 se situaba en 74,6 años, las proyecciones indican que alcanzará los 81,8 años, con diferencias entre hombres y mujeres. “Esta combinación de muy baja natalidad y alta longevidad ha transformado la composición de la población chilena”, afirmó Ricardo Vicuña, director del INE.
En términos de población total, Chile registra un crecimiento respecto al último censo, alcanzando más de 20 millones de habitantes. Sin embargo, las proyecciones advierten que este aumento tendría un límite y que, tras alcanzar un máximo durante la próxima década, el país iniciaría un proceso de reducción gradual hacia la segunda mitad del siglo.
El informe también alerta sobre un acelerado envejecimiento de la población. La base de la pirámide poblacional se ha reducido de manera sostenida y, de mantenerse esta tendencia, las personas de 65 años o más pasarían a representar más del 40% del total de habitantes hacia 2070, mientras que el grupo de menores de 15 años continuaría disminuyendo de forma drástica.
Desde el INE subrayan que este fenómeno tendrá efectos directos en la estructura social y económica del país. “Desde 2028 habría más personas mayores de 64 años que menores de 15 años, momento en que el índice de envejecimiento superaría el valor 100”, advirtieron, agregando que hacia mediados del siglo la población adulta mayor podría triplicar a la infantil.
Finalmente, el organismo proyecta que la población en edad potencialmente activa también comenzará a descender en las próximas décadas, lo que implicará importantes desafíos para el mercado laboral, los sistemas de protección social y las políticas públicas. En el contexto internacional, Chile se ubica entre los países con las tasas de fecundidad más bajas del mundo, incluso por debajo de naciones desarrolladas y de varios países de la región con niveles de vida similares.