Un video difundido en redes sociales encendió la controversia en el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Atacama, luego de mostrar una celebración por el quinto aniversario del organismo en el Casino Luckia de Copiapó. La situación escaló rápidamente y terminó con una decisión desde el Ministerio de Educación, en medio de críticas por la gestión del servicio y el estado del sistema escolar en la zona.
La viralización de los registros instaló el foco en el estándar del evento: en las imágenes se observa una producción con limusina, cámaras 360°, iluminación especial, tortas y tragos, elementos que generaron cuestionamientos por el contraste con problemas reportados en el ámbito educativo local y desvinculaciones recientes.
A la controversia se sumó un segundo flanco: en los reportes se indicó que la limusina pertenecería a una empresa vinculada a un proveedor que presta servicios de guardias al propio SLEP, lo que amplificó las dudas y la exigencia de aclarar detalles sobre la organización del encuentro.
Desde el SLEP, la respuesta apuntó a bajar la temperatura del debate: afirmaron que se trató de una conmemoración interna, realizada fuera del horario laboral, sin afectar el funcionamiento del servicio ni de los establecimientos. También sostuvieron que no hubo uso de recursos públicos ni gasto fiscal asociado, y que servicios de arriendo o producción habrían sido gestionados por entidades externas, manifestando disposición a colaborar en fiscalizaciones para acreditar lo anterior.
Con el escenario ya instalado a nivel nacional, el Ministerio de Educación comunicó que “se solicitó la renuncia a Daslav Mihovilovic al cargo de director ejecutivo suplente del Servicio Local de Educación Pública Atacama, a quien agradecemos sus labores”. En el mismo anuncio, precisó el reemplazo inmediato: “Asume la subrogancia Ximena Sanhueza, quien actualmente se desempeña como jefa de la Unidad de Apoyo Técnico Pedagógico en el mismo Servicio Local”.
En paralelo, desde el mundo gremial se marcó un reproche por la señal pública que deja el episodio. El presidente del Colegio de Profesoras y Profesores calificó lo ocurrido como “desubicado”, reforzando la presión para que se transparenten responsabilidades y se eleve el estándar de probidad y austeridad en organismos que administran educación pública.