La Comisión de Constitución del Senado inició el estudio de una reforma constitucional que busca que la Región de Arica y Parinacota sea reconocida como “territorio especial” en la Carta Fundamental, al mismo nivel que Isla de Pascua y el archipiélago de Juan Fernández. La propuesta apunta a que el Estado otorgue un trato preferente a la zona norte extrema, atendiendo su condición fronteriza, su valor geopolítico y las consecuencias históricas de los tratados con Perú y Bolivia.
El proyecto, impulsado por el senador José “Pilo” Durana, plantea crear una calificación jurídica específica para Arica y Parinacota, lo que abriría la puerta a regímenes administrativos y económicos diferenciados, con incentivos especiales en materia de inversión pública, seguridad y desarrollo social. La iniciativa recoge, además, la idea de consagrar un derecho al desarrollo territorial equitativo, priorizando a las regiones con mayores rezagos y cargas derivadas de su realidad geográfica.
Durante la sesión, el parlamentario expuso los fundamentos históricos y políticos de la propuesta, aludiendo a los efectos que ha tenido para la región el cumplimiento de los tratados de 1904 y 1929 con Bolivia y Perú, respectivamente, así como el impacto del comercio transfronterizo, la migración y el crimen organizado en la frontera. La discusión incluye la posibilidad de diseñar herramientas legales y administrativas que permitan compensar esas cargas y reforzar el rol de Arica y Parinacota como puerta norte del país. El debate recién inicia su trámite en la Comisión de Constitución, por lo que aún debe pasar por nuevas audiencias, votaciones en la instancia, el pleno del Senado y, eventualmente, la Cámara de Diputados. Sin embargo, su sola admisión a estudio fue calificada como un hito para la región, al instalar por primera vez, en sede constitucional, la discusión sobre un trato preferente y un estatus especial para Arica y Parinacota dentro de la organización territorial de Chile.