Histórico Mercado Central De Arica Reabre Sus Puertas Tras Renovación Patrimonial Y Social

El Mercado Central de Arica volvió a la vida como espacio de comercio, encuentro y memoria urbana, luego de un proceso de conservación que modernizó su infraestructura sin perder el sello histórico que lo ha convertido en un ícono de la ciudad. La reapertura fue encabezada por el alcalde Orlando Vargas Pizarro y el cuerpo de concejales, quienes destacaron que el remozado recinto vuelve a ser el “corazón vivo” del centro ariqueño.

El proyecto fue diseñado por la Secretaría Comunal de Planificación (SECPLAN) y ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas, con una intervención que mejoró las condiciones estructurales y funcionales del edificio, incorporando estándares actuales de habitabilidad y seguridad. Pese a la actualización, se mantuvo la esencia arquitectónica y el carácter patrimonial del mercado, que hoy alberga alrededor de diez locatarios dedicados a distintos rubros tradicionales.

Durante la ceremonia, el alcalde subrayó el valor simbólico del recinto para la ciudad, al señalar que “Hoy estamos muy contentos de concretar la reapertura del Mercado Central, un edificio patrimonial que forma parte de la historia y el corazón de Arica. Este proyecto, diseñado por nuestra SECPLAN y ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas, no solo moderniza la infraestructura para los cerca de diez locatarios que aquí trabajan, sino que también rescata su valor cultural y social. Este mercado es mucho más que un espacio comercial: es un lugar de encuentro, identidad y un sueño cumplido para quienes dependen de él día a día”.

Para quienes han trabajado durante décadas entre sus pasillos, la reapertura es la culminación de una larga espera. Robert Vargas Páez, presidente de la agrupación de los Antiguos Locatarios del Mercado Central, expresó la emoción del momento: “Es un día de mucha felicidad, de emoción, de ver nuevamente cómo queríamos todos los locatarios y la comunidad ver este mercado en las condiciones que hoy lo están viendo. Mire, como toda la comunidad sabe, todos los trabajadores que tenemos en el mercado somos de la tercera edad, éramos 15, pero algunos han ido a los brazos del señor y otros, por motivos ya de salud, no han podido reintegrarse”.

Los concejales también valoraron la reapertura como parte de una estrategia más amplia de recuperación de espacios patrimoniales y de reactivación del centro de la ciudad. El concejal Víctor Sepúlveda destacó que “Este lugar sí que se transformó en un lugar cultural, un lugar para la familia, un lugar para poder recordar este tiempo de este mercado hace muchos años atrás. Con las carnicerías, las pescaderías, los puestos de verduras y muchas otras cosas más. La verdad que ha sido un trabajo, un conjunto potente”, mientras que su par Max Schauer recalcó la articulación institucional al señalar que “Seguir apoyando y respaldando permanentemente esta tremenda obra de infraestructura que se ha desarrollado desde el MOP y que fue diseñada por los arquitectos de la SECPLAN de la Municipalidad. Así que contento, y a seguir trabajando por Arica y su gente”.

En la misma línea, la concejala Jacqueline Boero enfatizó el impacto urbano del proyecto: “Es muy importante para la gente, para el centro de Arica, rescatar estas obras que llevan tanto tiempo, además que son monumentos y la gente que trabaja acá necesitaba que se restaurara”, mientras que el concejal Mario Mamani puso el acento en el esfuerzo de quienes han sostenido el mercado a lo largo del tiempo: “Me encuentro súper feliz, felicitar a los locatarios porque es un sacrificio de ellos y merecen todo el respeto de la comunidad”. Su colega Maximiliano Manríquez, por su parte, resumió la mirada de futuro del recinto: “Es un espacio de importancia turística, regional y patrimonial, no solo se abre un mercado, sino que un espacio para la comunidad”.

Con la reapertura del Mercado Central, el municipio refuerza su compromiso con la protección del patrimonio, la revitalización del casco histórico y el apoyo a los pequeños comercios que le dan vida cotidiana al centro de Arica. El remozado edificio busca consolidarse nuevamente como punto de encuentro para residentes y visitantes, combinando tradición, identidad y una renovada oferta para la comunidad.