Ad portas de Navidad, el Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet), a través de su Comisión Nacional de Tenencia Responsable de Mascotas, hizo un llamado directo a las familias: no considerar a perros y gatos como parte de la lista de regalos. La advertencia se basa en un comportamiento que se repite cada año: tras las fiestas, fundaciones y refugios reportan un aumento en la “devolución” o entrega voluntaria de animales que fueron adoptados o comprados sin reflexionar sobre el compromiso que implica.
Desde Colmevet explican que la adopción o incorporación de una mascota al hogar debe ser una decisión informada, dialogada y responsable, no el resultado de una compra de última hora para sorprender a niñas, niños o adolescentes. La falta de preparación de los tutores suele traducirse en problemas de convivencia, descritos por especialistas como malos manejos: animales que pasan muchas horas solos, falta de paseos, ausencia de educación básica, castigos inadecuados o, derechamente, abandono en la vía pública.
El gremio veterinario propone que, antes de sumar un animal de compañía, las familias evalúen su tiempo disponible, capacidad económica para cubrir alimentación, vacunas, controles veterinarios y emergencias, así como el espacio físico y el estilo de vida del hogar. También recuerdan que en Chile está vigente la Ley N.º 21.020 de Tenencia Responsable de Mascotas (Ley Cholito), que obliga a inscribir a los animales en el Registro Nacional, mantener sus vacunas al día y responder legalmente por los daños que puedan causar.
En esa línea, organizaciones animalistas insisten en que, si se decide adoptar, es mejor hacerlo a través de fundaciones, municipalidades o grupos de rescate que realizan procesos de evaluación y seguimiento, en lugar de recurrir a la compra por impulso o a crianzas informales. Además, recomiendan aprovechar estas fechas para educar a niñas y niños sobre el respeto a los animales, recordando que una mascota no es un juguete ni un objeto reemplazable, sino un ser vivo que dependerá del cuidado humano durante muchos años.
El llamado central de Colmevet para esta Navidad es claro: pensar a largo plazo, evitar la adopción impulsiva y priorizar la tenencia responsable. De ese modo se busca reducir el abandono, aliviar la carga de refugios y fundaciones y, sobre todo, asegurar que quienes sí lleguen a un nuevo hogar lo hagan en condiciones de cariño, estabilidad y compromiso real por parte de sus familias.