Grave Error En Hospital De Los Ángeles: Intercambian Cuerpos De Dos Bebés Fallecidos Y Avisan A Sus Familias En Plenas Despedidas

Consternación y rabia ha generado en la Región del Biobío la confirmación de un grave error en el Complejo Asistencial Dr. Víctor Ríos Ruiz de Los Ángeles, donde los cuerpos de dos bebés fallecidos fueron entregados intercambiados a sus familias, provenientes de Laja y Mulchén. El hecho fue comunicado cuando las familias ya estaban realizando las despedidas y, en uno de los casos, en medio del propio funeral.

De acuerdo con los antecedentes, se trata de dos mortinatos: una niña de 37 semanas de gestación y un niño de alrededor de seis meses. Ambos fallecieron en el hospital y, tras activarse los protocolos para la entrega de los cuerpos, fueron puestos a disposición de las familias para su velorio y sepultura. Sin embargo, durante el proceso de retiro, una de las familias advirtió que el cuerpo que recibían no correspondía a su hijo, lo que permitió descubrir el intercambio.

El caso se volvió aún más doloroso al constatarse que uno de los bebés ya había sido sepultado por la otra familia, lo que obligó a detener el funeral y gestionar la exhumación para que cada niño pudiera ser devuelto a sus verdaderos padres. “Sepulté un hijo que no es mío” es parte del crudo relato dado a conocer por los afectados, quienes acusan una profunda negligencia del recinto asistencial y ya adelantan acciones legales.

Ante la conmoción pública, el Hospital Víctor Ríos Ruiz emitió una declaración en la que reconoció el hecho y lo calificó como un “error excepcional”, señalando que la situación causó “daño y dolor” a las familias. El establecimiento informó que la dirección se reunió con los afectados, ofreció disculpas formales y dispuso acompañamiento médico y apoyo psicosocial, además de instruir un sumario administrativo para esclarecer lo ocurrido, determinar responsabilidades y revisar en detalle los protocolos del área de Anatomía Patológica.

Desde el nivel regional, el delegado presidencial (s) del Biobío, Humberto Toro, y autoridades locales de Laja y Mulchén exigieron que se aclare completamente lo sucedido, calificando la situación de “inaceptable”, en especial porque las familias, además de enfrentar la pérdida de sus hijos, han debido revivir el duelo y someterse a un proceso aún más traumático por la falla en la cadena de custodia de los cuerpos. Tanto el Servicio de Salud Biobío como la Seremi de Salud informaron que se abrió una investigación y que se fiscalizará el proceso de exhumación necesario para restituir correctamente los restos de uno de los bebés.

Mientras avanzan las indagatorias administrativas y eventuales acciones penales, el caso reabre el debate sobre los procedimientos en contextos de alta sensibilidad como la muerte perinatal, la correcta identificación y trazabilidad de los cuerpos, y la obligación de los recintos de salud de resguardar, sin margen de error, la dignidad de las personas y el duelo de sus familias.