Casi 20 Toneladas De Madera Impregnada Con Cocaína Son Incautadas En El Puerto De Arica

Un operativo interinstitucional en el Puerto de Arica permitió detectar un cargamento de casi 20 toneladas de madera impregnada con clorhidrato de cocaína, oculto en un envío que tenía como ruta Bolivia–España. De manera preliminar, las autoridades estiman que la droga superaría los 700 kilos de alta pureza, configurando uno de los decomisos más relevantes del año vinculados al crimen organizado transnacional.

La investigación fue liderada por la Unidad de Inteligencia y Crimen Organizado de la Fiscalía de Arica, en coordinación con la Policía Marítima de la Armada, la Policía de Investigaciones (a través de la Brigada Antinarcóticos y contra el Crimen Organizado) y el Servicio Nacional de Aduanas. A partir de análisis de riesgo, inteligencia marítima y controles portuarios, se levantaron alertas sobre un contenedor con aproximadamente 19,5 toneladas de madera, distribuidas en nueve pallets, que había ingresado desde Bolivia con destino a Barcelona.

Durante la revisión se detectaron irregularidades documentales y patrones logísticos asociados a métodos no convencionales de tráfico de drogas. Esto motivó la activación de los protocolos de seguridad y la inspección física de la carga, apoyada por canes detectores de drogas de la Armada y de Aduanas, que marcaron positivamente varios sectores del envío pese a que las pruebas preliminares no fueron concluyentes.

Por instrucción del Ministerio Público se ordenó un peritaje científico especializado a cargo del Servicio de Salud de Arica, el que confirmó que la madera —de la especie tajibo— se encontraba impregnada con clorhidrato de cocaína. Los cálculos iniciales apuntan a que el volumen de droga supera los 700 kilos y podría aumentar a medida que se intervenga cada unidad de madera para cuantificar con precisión la sustancia ilícita incorporada al material.

En un punto de prensa, el fiscal regional Mario Carrera destacó la complejidad de este modus operandi, señalando: “Ya habíamos tenido embarques con madera, pero no con las características de este contenedor en particular. Es novedoso, porque es madera no en planchas grandes como habíamos visto con anterioridad, sino que son planchas bastante pequeñas. Entonces, es más difícil el trabajo porque no todas vienen impregnadas con cocaína, y eso es para dificultar efectivamente el trabajo de nuestros fiscalizadores. Por ello acá, tanto por el ojo de nuestros analistas de las distintas instituciones, como también por los canes que participaron acá y que tuvieron un rol primordial, es que se pudo determinar que aquí había efectivamente cocaína”.

Desde la Armada, el comandante en jefe de la Cuarta Zona Naval, contralmirante Fernando Méndez Cañas, subrayó la importancia del resguardo de los puertos frente al crimen organizado: “Chile depende del mar, el 95% de la carga entra y sale por el mar y eso, si bien es una oportunidad para Chile para comunicarse con el mundo, también es una oportunidad para el narcotráfico para buscar nuevas formas de poder traficar drogas”. Añadió además que “aquí hubo una comunicación fuerte entre las diferentes instituciones que participaron, dirigidos por la Fiscalía, el Servicio de Salud, Aduanas, PDI y la Armada que fue la que detectó esto, para poder adelantarnos, y además permitir que los puertos de Chile sigan seguros para proteger el comercio que tanto nos beneficia a todos”.

El caso se enmarca en un foco investigativo que busca desarticular redes que utilizan los puertos del norte de Chile como plataforma de salida de drogas hacia Europa, aprovechando cargas aparentemente legítimas, como la exportación de madera, para ocultar grandes volúmenes de estupefacientes. Las diligencias continúan para establecer la estructura detrás del envío, sus financistas y posibles conexiones internacionales.