Villancicos, risas y personajes clásicos de estas fechas marcaron una jornada especial en los hogares de protección de Arica, donde funcionarias y funcionarios del Servicio de Protección Especializada compartieron la Navidad junto a niños, niñas y adolescentes que hoy se encuentran bajo el cuidado del Estado. La iniciativa buscó no solo llevar regalos y dulces, sino también acompañamiento, cariño y presencia en una fecha especialmente sensible para quienes viven en residencias.
La celebración incluyó un coro navideño integrado por trabajadores del servicio, la visita del Viejito Pascuero y la señora Claus, además de una colorida puesta en escena protagonizada por el Grinch. Con música en vivo y pequeñas presentaciones, el equipo recorrió distintos puntos de la ciudad a bordo de un trineo navideño, sorprendiendo a transeúntes y, sobre todo, a las niñeces de los organismos colaboradores, antes de continuar con las visitas a las residencias.
En uno de estos espacios de cuidado, niños, niñas y adolescentes respondieron al gesto con sus propias muestras de talento: prepararon números de canto y baile para recibir a las y los funcionarios, lo que generó momentos de fuerte emoción y orgullo entre quienes participaron de la actividad. El encuentro permitió reforzar vínculos, reconocer el esfuerzo de las residencias y subrayar que la Navidad también puede vivirse en clave de acompañamiento y comunidad.
La iniciativa, que ya se ha transformado en tradición, nació hace tres años de un grupo de trabajadores provenientes del ex SENAME, hoy parte del Servicio de Protección Especializada. El objetivo fue acercarse más a los niños, niñas y adolescentes y también estrechar lazos entre equipos. Desde la Dirección Regional destacaron que, con el tiempo, esta celebración se ha enriquecido gracias al compromiso de funcionarias y funcionarios que se organizan para autogestionar regalos, dulces y la puesta en escena que da vida al recorrido navideño.
Aunque no todas las personas del servicio participan de manera presencial en las visitas, sí lo hacen colaborando en la preparación de obsequios, bolsitas de dulces y en la logística de la actividad. Desde el Servicio de Protección Especializada valoraron este trabajo transversal y agradecieron a quienes apoyaron con regalos y donaciones, subrayando que cada detalle buscó responder a los deseos expresados por los niños y niñas al Viejito Pascuero. Con ello, la Navidad en los hogares de protección de Arica se vivió como una fiesta de encuentro, cuidado y reconocimiento a las infancias que hoy residen en el sistema de protección.